El estudio del budismo Nichiren en la SGEs a lo largo de 2026 se articulará a través de la profundización en las cinco pautas esenciales para la fe propuestas por Josei Toda y Daisaku Ikeda. Con este trasfondo, a continuación se abordan aspectos básicos de su génesis y significado.
«La gran empresa del kosen-rufu es una lucha contra las funciones destructivas. No podemos darnos el lujo de retroceder ante sus ataques. Si permitimos que nos venzan, la humanidad vivirá siempre envuelta en la oscuridad». Esa fue la poderosa declaración de Josei Toda, el segundo presidente de la Soka Gakkai. Sus palabras transmiten un importante mensaje para la posteridad.
El maestro Toda nunca retrocedió un solo paso en su lucha contra las fuerzas maliciosas o destructivas que buscaban obstruir la corriente del kosen-rufu; batalló tenazmente, decidido a ponerles freno. Su objetivo era la felicidad de toda la humanidad. Como quería librar al mundo del sufrimiento y la desgracia, se dedicó incansablemente a prevalecer sobre todas las funciones negativas que infligían dolor y tormento a la gente. Avanzó a la vanguardia de estos esfuerzos hasta el último momento de su vida.
En particular, en 1957, el año anterior a su muerte –en el que culminaron muchas de sus aspiraciones para nuestro movimiento–, la Soka Gakkai fue azotada por una multitud de obstáculos: lo que las escrituras budistas expresan como «tres obstáculos y cuatro demonios». Además del hostigamiento y la persecución que representaron el incidente con el Sindicato de Mineros del Carbón de Yubari1 y el incidente de Osaka,2 Toda Sensei fue golpeado por la enfermedad con una intensidad mayor que nunca antes.
Sin embargo, él siempre discernía la verdadera naturaleza de todos los acontecimientos desde la perspectiva del Buda y la Ley. En esos días, dijo en una oportunidad: «Estamos a punto de concretar nuestra meta de llegar a ser una organización de setecientas cincuenta mil familias… Es lógico que las funciones negativas estén pugnando por obstruir nuestro avance. Sin embargo, el demonio de la enfermedad que en este momento me está azotando es solo un impedimento menor. Si dejo que una función demoníaca tan insignificante me venza, jamás podré lograr el kosen-rufu».
Toda Sensei enfrentaba los ataques de las funciones demoníacas con una actitud indómita. En otra ocasión dijo: «El hecho de que yo esté enfermo es un enorme ejemplo de disminución de la retribución kármica.3 Estoy convencido de que, gracias a esta enfermedad, se han reducido las inmensas dificultades que, de otro modo, la Soka Gakkai tendría que afrontar».
Fiel a su poderosa convicción, superó la crisis de salud que lo amenazaba. Para celebrar su recuperación, llevó a cabo una cena especial el día de su 58.º cumpleaños, el 11 de febrero de 1958. Así que fue tras haber obtenido una victoria contra el demonio de la enfermedad cuando Toda Sensei entregó el testigo del kosen-rufu a sus jóvenes sucesores aquel 16 de marzo. Y entonces, habiendo cumplido su noble misión en este mundo, falleció en un estado de absoluta paz espiritual, el 2 de abril.
TRES OBSTÁCULOS Y CUATRO DEMONIOS
Obstrucciones e impedimentos a la práctica budista. Se mencionan en el Sutra del nirvana y en el Tratado sobre la gran perfección de la sabiduría de Nagarjuna. Los tres obstáculos son: 1) el obstáculo de los deseos mundanos, 2) el obstáculo del karma y 3) el obstáculo de la retribución. Los cuatro demonios son: 1) el impedimento de los cinco componentes, 2) el impedimento de los deseos mundanos, 3) el impedimento de la muerte y 4) el impedimento del Rey Demonio.
LA DEFINICIÓN DE LAS CINCO GUÍAS ETERNAS DE LA SOKA GAKKAI
Fue en diciembre de 1957, en plena batalla del maestro Toda contra su enfermedad, cuando la Soka Gakkai alcanzó la meta de 750 mil familias que él había jurado solemnemente lograr durante su existencia.
En la reunión de la sede central para responsables de la Soka Gakkai de ese mes, en la que se anunció la concreción de ese juramento, Toda Sensei brindó a sus amados compañeros de fe lo que más tarde llegaría a conocerse como las «tres guías eternas de la Soka Gakkai»: Estas eran:
1) Fe para una familia armoniosa.
2) Fe para lograr la felicidad.
3) Fe para superar obstáculos.
Cada una de estas breves pautas condensa un importante propósito de la fe y el espíritu esencial con el cual debemos llevar adelante nuestra práctica budista.
Tras asumir la tercera presidencia de la Soka Gakkai, en mayo de 1960, Daisaku Ikeda decidió reafirmar estas guías en los discursos de Año Nuevo en los que presentó las pautas para el avance en 1961 y, de nuevo, en 1962. Lo motivó la conciencia de que, si se perdía de vista el propósito esencial de la práctica budista tal como lo había enseñado el maestro Toda, la Soka Gakkai correría el riesgo de ser vencida por las funciones demoníacas y, como consecuencia, caer presa de la apatía y el estancamiento y, en última instancia, sufrir la desintegración de la fe.
En 2003, ya iniciado el nuevo siglo, Ikeda Sensei reconfirmó la esencia de las guías establecidas por el maestro Toda, y agregó dos más:
4) Fe para tener una vida larga y saludable.
5) Fe para la victoria absoluta.
Juntas, forman las cinco guías eternas, que condensan la esperanza y la convicción de los maestros Toda e Ikeda. Abarcando los ingredientes vitales para el logro de la budeidad en esta existencia, estas pautas están imbuidas de una oración enfocada en que todos los miembros de la Soka Gakkai en el mundo dediquen su vida al kosen-rufu sin ser vencidos por ningún obstáculo y logren un estado de absoluta felicidad.
LA BASE DE LAS CINCO GUÍAS ETERNAS
Hay un escrito de Nichiren Daishonin que puede considerarse la base o la fuente de las cinco guías eternas de la Soka Gakkai. Es Carta a los hermanos, un texto crucial para aprender la postura correcta en la fe. En él, el Daishonin enseña a sus seguidores cómo lograr la budeidad y cómo triunfar con valor sobre todas las funciones demoníacas, se presenten con la forma de los tres obstáculos y los cuatro demonios o como funciones del Rey Demonio del Sexto Cielo. Nos exhorta a hacerlo esforzándonos en la fe con el mismo compromiso que él desplegó, y sólidamente unidos con nuestros compañeros de fe.
REY DEMONIO DEL SEXTO CIELO
Rey de las funciones negativas o destructivas, o de los demonios celestiales; soberano de las funciones demoníacas, que habita en el sexto cielo del mundo del deseo, el más alto. También es llamado El Que Goza Manipulando a Su Voluntad el Producto de las Cosas Conjuradas por Otros, como rey que utiliza a su placer el fruto del esfuerzo ajeno. Asistido por incontables funciones subsidiarias, obstruye la práctica budista y disfruta consumiendo la vitalidad de otros seres. El Rey Demonio personifica la tendencia negativa a imponer la propia voluntad sobre los demás a cualquier precio.
El Registro de las enseñanzas transmitidas oralmente señala: «La palabra “fe” es la filosa espada con la cual uno enfrenta y supera la oscuridad o ignorancia primordial».4 Como indican estas palabras, la filosa espada de la fe es lo que nos permite vencer la oscuridad fundamental. Esto significa perseverar y desafiarnos en la fe durante toda nuestra vida. Significa reconocer las funciones demoníacas tal como se presentan, y hacer surgir constantemente la naturaleza fundamental de la iluminación que existe en nuestro interior. Mediante una fe que se vuelva más profunda día tras día, mes tras mes,5 podemos erradicar en nuestra vida, en un nivel esencial, las funciones de la oscuridad o la ignorancia.
Por eso es tan importante tener un maestro en la fe, que nos brinde una orientación correcta. El espíritu de maestro y discípulo es una poderosa fuerza motriz para vencer toda clase de funciones negativas. En cambio, las personas que pierden de vista esta postura y olvidan su deuda de gratitud con su maestro se ven cada vez más consumidas por su oscuridad fundamental.
La actitud en la fe necesaria para batallar contra las funciones demoníacas es la de no temer a nada, pase lo que pase; la de negarse a sucumbir a la oscuridad o la negatividad. Con esta actitud, sin falta podemos vencer. Este es el secreto de una vida victoriosa.
Si no triunfamos en la lucha contra las funciones demoníacas, no podremos lograr verdadera armonía, felicidad, salud, longevidad o victoria, objetivos que representan el corazón de las cinco guías eternas de la Soka Gakkai.
Hoy, mientras el mundo enfrenta crisis sin precedentes, nos vemos expuestos a obstáculos de toda índole y magnitud. Por ello es crucial que triunfemos en nuestro corazón, y que recitemos daimoku constantemente. Cuando la base de nuestra vida son las cinco guías eternas, podemos transformar lo negativo en algo positivo, sin falta, de acuerdo con el principio de «transformar el veneno en medicina». También podemos transformar nuestro karma, lograr la budeidad en esta existencia y abrir aún más el camino del kosen-rufu.
(Artículo basado en la disertación de Daisaku Ikeda sobre Carta a los hermanos publicada en la edición de abril de 2009 de Daibyakurenge).
CARTA A LOS HERMANOS
Nichiren Daishonin dirigió este escrito a los hermanos Munenaka y Munenaga Ikegami. Se cree que ambos se convirtieron en seguidores suyos poco después de que el Daishonin estableciera su enseñanza, el 28 de abril de 1253.
Cuando llevaban ya años de firme práctica, se vieron ante una dificultad importante. Su padre, que era seguidor de Ryokan –prior del templo Gokuraku-ji, de la escuela Preceptos-Palabra Verdadera, y enemigo del Daishonin– se opuso a la fe de sus hijos en el Sutra del loto y decidió presionarlos desheredando al mayor.
En la época feudal, ser desheredado no solo significaba dejar de recibir la herencia familiar; implicaba también ser privado de sustento económico y posición social.
Al mismo tiempo, al desheredar al hermano mayor, el padre ponía al menor en la difícil encrucijada de tener que elegir entre mantener su fe o aprovechar la oportunidad de convertirse en el nuevo heredero. De este modo, esperaba tentar al hijo menor y forzar una ruptura entre ambos hermanos.
Esta carta esclarece que el conflictivo mundo saha en que vivimos está regido por el Rey Demonio del Sexto Cielo, y que de algún modo somos sus «súbditos». Este Rey Demonio se vale de nuestros familiares y de personas con poder e influencia como agentes para obstruir la fe de quienes practican la Ley Mística. Pero el Daishonin afirma que no debemos dejarnos influenciar ni atemorizar por estas funciones.
A través de sus esfuerzos perseverantes como discípulos, los hermanos superaron su difícil situación y, unidos en la fe, llegaron incluso a guiar a su padre a adoptar las enseñanzas del Daishonin.
- Incidente del Sindicato de Mineros del Carbón de Yubari (1957): Caso de flagrante discriminación religiosa por parte de los dirigentes de dicho sindicato contra los mineros miembros de la Soka Gakkai, quienes fueron amenazados con perder sus puestos de trabajo por su pertenencia a la organización.
- Incidente de Osaka: Episodio durante el cual Daisaku Ikeda, entonces responsable del grupo directivo del Departamento de Jóvenes de la Soka Gakkai, fue injustamente acusado y arrestado por violar la ley electoral en las elecciones de renovación parcial de la Cámara de Senadores (Cámara Alta) por el distrito electoral de Osaka, en 1957. El juicio, que duró casi cinco años, terminó con su absolución de todos los cargos.
- Disminución de la retribución kármica: Principio que esclarece que los efectos de su mal karma generado en el pasado se pueden experimentar en forma atenuada mediante la fe y la práctica budistas.
- OTT, págs. 119 y 120.
- Véase END, págs. 1042 y 1043.
