En el cincuentenario de la designación del Día del Departamento de Hombres de la Soka Gakkai
INTRODUCCIÓN
Por los responsables nacionales del Departamento de Hombres de la SGEs: Albert Barroso (titular), Ryo Matsumoto y Matteo di Bugno:
En el volumen 23 de La nueva revolución humana se recrea un acontecimiento del que ahora se cumplen cincuenta años:
[El] 24 de agosto [de 1976] marcaba el 29.º aniversario del ingreso de Shin’ichi a la Soka Gakkai. En esa fecha, en 1947, a los diecinueve años, había tomado la decisión de practicar el budismo del Daishonin bajo la guía de Josei Toda. Ese 24 de agosto también era la primera jornada en la que la Soka Gakkai conmemoraría el Día del Departamento de Hombres. Esto se había decidido el 5 de junio de 1976, en la asamblea de vicepresidentes de la Soka Gakkai, con la participación de Shin’ichi.
El 24 de agosto era inolvidable para él. No solo era el aniversario de su ingreso en la Soka Gakkai, sino también el día en que asumió el profundo compromiso de dedicar la vida a seguir el camino eterno de maestro y discípulo, como discípulo de Toda. […] Fue justamente por eso que Shin’ichi estuvo totalmente de acuerdo con la propuesta de hacer del 24 de agosto el Día del Departamento de Hombres.1
De esta forma reflejó Daisaku Ikeda, en el capítulo «Lucha intrépida» de su obra magna, el origen de esta fecha conmemorativa para el Departamento de Hombres.2
En 2010, desde España se propuso a Ikeda Sensei celebrar el 12 de septiembre como Día del Departamento de Hombres de la SGEs, determinando emular la postura de Shijo Kingo, un discípulo de Nichiren Daishonin que siempre se desafió junto a su maestro.3
Reafirmamos nuestro juramento de seguir avanzando, con el espíritu del 24 de agosto y del 12 de septiembre como inspiración, y con el deseo de mostrar la prueba real en nuestras vidas, siendo personas merecedoras de la confianza de nuestro entorno.
En el tramo inicial de este año de avance vibrante,4 los miembros del Departamento de Hombres de la SGEs conmemoramos el 60.º aniversario de la fundación de nuestra agrupación durante los encuentros de La nueva revolución humana de marzo, con diálogos y actividades llenas de alegría.5 Queremos seguir avanzando alegremente, renovando la determinación de compartir el mismo espíritu que nuestro maestro y, basándonos en un daimoku serio y vigoroso, tomar acción en nuestra vida cotidiana.
Además de nuestras actividades mensuales, tenemos la oportunidad de participar en las de los grupos de capacitación Shijo Kingo e Índigo, entre otros.
El grupo Shijo Kingo salvaguarda los centros culturales de la SGEs y el grupo Índigo, integrado por miembros de los departamentos de Mujeres y de Hombres, realiza en coordinación con otros grupos diversas tareas dirigidas a que los miembros, simpatizantes e invitados de la entidad puedan disfrutar de reuniones, cursos, etc. sin preocupaciones.
La actividad de estos dos grupos es una maravillosa fuente de estímulo y crecimiento, de los que deseamos hacer partícipes a más y más compañeros. Por ello, a continuación comparten impresiones y experiencias miembros de sus equipos de responsables y de los grupos en sí.

OSAMU YAMAGUCHI | Responsable del Departamento de Hombres en el grupo Índigo | Madrid

El nombre de nuestro grupo deriva de un poema de Ikeda Sensei, «Un azul más intenso que el índigo»; en particular, del siguiente pasaje:6
No os preguntéis
si la enorme corriente del kosen-rufu
es una consecuencia inevitable de la historia.
Mejor, preguntaos a cada instante
si tenéis la pasión
para hacer que el kosen-rufu,
con vuestro propio esfuerzo y sudor,
sea un resultado inevitable.7
Nuestra determinación como integrantes del grupo es ser discípulos de espíritu eternamente joven, más azul que el índigo. En nombre de Ikeda Sensei, recibimos a cada persona que llega al Centro Cultural Soka como a un buda: con todo el respeto y con suma alegría.
Ahora mismo somos ocho los miembros del Departamento de Hombres que formamos parte del grupo. Para conmemorar el 65.º aniversario de la primera visita de Sensei a España, en torno al 15 de octubre queremos llegar a ser diez. Esta es nuestra determinación: expandir aún más la alegría, basados en la unión, y juntos llegar a ser absolutamente victoriosos.8
GASPARE ANZALONE | Vicerresponsable del Departamento de Hombres en el grupo Índigo | Alcalá de Henares

La actividad del grupo Índigo se parece mucho a la que realizaba como sokahan en Italia, por lo que siento una gran alegría al seguir trabajando codo a codo con los jóvenes.9
Puedo decir que constituye un verdadero entrenamiento para la vida: nos enseña a estar atentos, a proteger a los demás y a actuar con valentía en los momentos decisivos.
A través de numerosas experiencias que he tenido realizando esta actividad, he comprendido que todavía debo trabajar en no juzgar por las apariencias y en confiar más en los demás. Gracias al grupo Índigo, voy entendiendo cada vez más que cada persona posee un potencial inmenso y una naturaleza de buda única.
También he comprendido que, pase lo que pase, cuando practicamos el budismo sinceramente, nos esforzamos por el kosen-rufu, protegemos los lugares de reunión de la Soka Gakkai y cuidamos a las personas, acumulamos una gran fortuna. En momentos difíciles, esa fortuna se manifiesta como protección, sabiduría y capacidad para superar cualquier obstáculo.10
DAVID RODRÍGUEZ | Responsable del grupo Shijo Kingo | Griñón

En 2013, al poco de ingresar como miembro en la SGEs, comencé a participar en la actividad del grupo Shijo Kingo. Siempre me pareció que la responsabilidad del grupo debía suponer un gran reto para quienes la asumían porque, al ser una actividad diaria, me constaba que debían hacer frente a no pocos imprevistos que surgían entre los miembros por enfermedad, trabajo, etc. Al mismo tiempo, me impresionaba que siempre que esto ocurría acudía alguien «al rescate» y el centro cultural nunca se quedaba sin protección.
Cuando me propusieron unirme al equipo de responsables, mis compañeros me enseñaron varias claves para que esto sucediera. Siguiendo la enseñanza budista y la orientación de Ikeda Sensei, nos basamos en un poderoso daimoku y en un contacto continuo entre responsables y miembros del grupo.
Gracias a ello he podido conocer a maravillosos compañeros de fe, compartir sus dificultades y contagiarme de su impresionante determinación para seguir participando a pesar de los obstáculos. Comprobar cómo esto les ha ayudado a superarlos me ha ofrecido nuevas pruebas de que a través de las actividades en la Soka Gakkai generamos buena fortuna.
A todos los pilares de oro que integran el grupo Shijo Kingo, una vez más, ¡muchísimas gracias! Y a los que se sumarán a ellos, ¡os estamos esperando!
EUGENIO LÓPEZ | Madrid

En el año 2019 un compañero me invitó a realizar la actividad de Shijo Kingo, y acepté el desafío. Desde entonces, cuando lo vuelvo a hacer, siento que el Centro Cultural Soka cuida de mí, más que yo de él.
Casi siempre he coincidido con alguna compañera o compañero de Bienvenida o de Shijo Kingo. Siempre he tenido la ocasión de compartir con ellos experiencias de fe, y de recibir aliento que parece destinado a permitirme afrontar alguna cuestión o preocupación de ese momento preciso, como si estuviera preparado específicamente para mí. Cuando salgo del centro cultural, me siento elevado.
Una vez, realizando esta actividad de madrugada en el centro, sentí un silencio total, y en ese contexto tan especial comprendí que cuidar nuestro «castillo del kosen-rufu» tiene tanto valor como cuidar a cada persona.
Shijo Kingo me ha permitido también estar cerca durante la celebración de ceremonias con un significado especial como una boda o un funeral, mostrándome la gran contribución a la sociedad del budismo que practicamos en la Soka Gakkai. Voy a seguir desafiándome en esta actividad.
IAN BERMÚDEZ | Barcelona

Escribo estas líneas mientras estoy haciendo de Shijo Kingo en el Centro Cultural Soka. Decidí realizar de nuevo esta actividad por dos razones: la primera es que quiero ser un pilar para quienes me rodean, y creo que cuidar el centro cultural es la mejor manera de aprender a ser cauto, cuidar a las demás personas y el ambiente; la segunda razón es que estamos recitando daimoku para concretar un centro cultural en Barcelona, y para ello me parecía importante empezar a hacerme a la idea de lo que conlleva el cuidado y mantenimiento de un espacio de esta envergadura, siendo consciente del beneficio, la felicidad y el honor que ello conlleva.
Ahora que estoy aquí veo lo mucho que he cambiado desde la última ocasión: antes lo vivía más como una peregrinación y me mantenía en una postura del budista perfecto por fuera y juicioso por dentro; al querer que sea un nuevo punto de partida en mi vida, en esta ocasión está siendo una oportunidad para reencontrarme con el maestro y su visión, con compañeros de fe, crear lazos nuevos a través del diálogo y, sobre todo, disfrutar mucho de la actividad.
«Con solo ver el modo en que está arreglado todo, podemos percibir con cuánta cautela y cuidado, con qué sentido de responsabilidad se está comportando la persona que utiliza el lugar».11
IVÁN ROMERO | Sevilla

El invierno pasado atravesaba una situación muy difícil de convivencia con mis compañeros de piso. Los conflictos eran continuos y afectaban también a los vecinos. Me sentía triste y había normalizado hábitos que no me ayudaban. No veía salida a mi situación, pero decidí confiar plenamente en la práctica del budismo y las actividades de la Soka Gakkai.
Con la determinación de transformar mi vida, me esforcé en los tres pilares de fe, práctica y estudio. Movido por el deseo de participar en la protección del Centro Cultural Soka, como miembro del grupo Shijo Kingo, asumí el desafío de realizar esta actividad como una oportunidad para fortalecer mi fe y revolucionar mi vida desde la base, y superar esta situación recuperando la alegría de vivir.
También comencé a recitar daimoku para transformar el conflicto en mi hogar, orando por la felicidad de mis compañeros de piso. Poco a poco, todo empezó a transformarse. Mi compañero encontró un buen trabajo, recuperó la tranquilidad y la convivencia mejoró. Al mismo tiempo, en mi trabajo surgieron nuevas oportunidades de crecimiento y reconocimiento.
Para poder afrontar el desafío de participar en Shijo Kingo, me desafié a erradicar los malos hábitos, y con toda alegría he podido participar en dos ocasiones este año en esta maravillosa actividad. Quiero seguir haciéndolo.
ZEBENZUY CARLOS ALONSO | Santa Cruz de Tenerife

Cuando se inauguró el Centro Cultural Soka en 2011 y supe de la actividad de Shijo Kingo, no era consciente de la importancia que tendría en mi vida.
Comencé a participar siendo aún joven, y recuerdo que la primera vez no fue fácil, por el hecho de realizar turnos de vigilancia durante la madrugada. Había momentos de soledad donde, a veces, experimentaba negatividad. Con el tiempo, hacerlo ha pasado a reportarme siempre alegría y a permitirme profundizar en la fe.
Cada año viajo desde Tenerife para realizar esta actividad. Desde que salgo de casa hasta que regreso, es un proceso de transformación interior. Ha habido años en que era difícil costearme el viaje. Otros años participaba con la determinación de concretar metas relacionadas con la familia o el trabajo.
Con la pandemia tuve que esperar hasta 2022 para poder reanudar mi participación. Recuerdo estar preguntando a los responsables cuándo podría retomarla, deseoso de hacerlo.
Este año también iré, en otoño. Y animo a que más compañeros puedan tener su propia experiencia de la actividad de Shijo Kingo.
FICO ORDINOLA | Vicerresponsable del Departamento de Hombres de la región Centro | Alcobendas

Quiero expresar mi agradecimiento a todos los miembros que vienen realizando la actividad de Shijo Kingo, tan enriquecedora y alentadora, en la que cada uno puede comprobar el resultado de hacerla.
Es una alegría para mí poder contribuir a la coordinación de este grupo. Trato de estar en comunicación constante con los responsables de cada región organizativa de la SGEs, apoyando su labor de alentar a los miembros del Departamento de Hombres a participar.
Para quienes vivimos relativamente cerca del Centro Cultural Soka, es un aliento e inspiración escuchar las experiencias y determinaciones de los compañeros que participan en esta actividad viajando desde más lejos para hacerlo. Su postura me anima, aún más, a ampliar este círculo.
Concretamente, mi determinación es hacer posible que más miembros de otras regiones puedan realizar esta actividad de protección con alegría y unión, sin ningún tipo de accidente o incidente, y después mostrar pruebas reales en sus vidas cotidianas.
- IKEDA, Daisaku: La nueva revolución humana, vols. 23 y 24, Rivas-Vaciamadrid: Ediciones Civilización Global, 2021, págs. 197-198 (texto adaptado). En esta obra de historia novelada, el personaje de Shin’ichi Yamamoto representa al propio Daisaku Ikeda. ↩︎
- En el capítulo «Canciones del kosen-rufu» del volumen 28 de esta misma obra, cuya lectura se promovió desde la SGEs y CGlobal el mes pasado, se expone cómo el 24 de agosto fue también la fecha escogida para celebrar la dedicación de una nueva canción al Departamento de Hombres por parte de Ikeda Sensei, en 1978. ↩︎
- El 12 de septiembre se recuerda la persecución de Tatsunokuchi, un intento fallido de ejecución sumaria de Nichiren Daishonin en 1271, durante el cual Shijo Kingo –de oficio, samurái– lo acompañó, dispuesto incluso a morir a su lado. ↩︎
- El lema de la Soka Gakkai para 2026 es «Año del avance vibrante hacia una Soka Gakkai juvenil en todo el mundo». ↩︎
- El Departamento de Hombres de la Soka Gakkai tuvo su reunión inaugural el 5 de marzo de 1966, en Tokio. ↩︎
- A su vez, la referencia al índigo en el poema viene inspirada por los escritos de Nichiren Daishonin. En «El infierno es la Tierra de la Luz Tranquila», en END, pág. 479, se lee: «T’ien-t’ai afirma: “Del índigo se obtiene un azul mucho más intenso”. Este pasaje significa que si uno impregna algo muchas veces en tintura de índigo, obtiene un azul más intenso que el de las hojas [con que se prepara la tinción]». ↩︎
- Este extenso poema se publicó en CGlobal, n.º 157, mayo 2018, pág. 10. ↩︎
- La quinta guía eterna de la Soka Gakkai es «fe para la victoria absoluta». ↩︎
- Anteriormente, la actividad en la que hoy en día colabora Índigo la asumían solo los grupos juveniles Azahar y Soka. ↩︎
- Un principio budista asegura que la virtud invisible general recompensas visibles. ↩︎
- IKEDA, op. cit., pág. 269. ↩︎
