Sobre Hiroshima y Nagasaki

«No hay barbarie que se compare con la guerra. No existe nada más cruel». «Nada es más precioso que la paz. Nada produce mayor felicidad». El compromiso del movimiento Soka que condensan estas palabras, con las que Daisaku Ikeda abrió La revolución humana y La nueva revolución humana, se reflejó en la organización el mes pasado en Japón de diversos actos de conmemoración en el 80.º aniversario del lanzamiento de las bombas nucleares sobre Hiroshima y Nagasaki, en los últimos días de la Segunda Guerra Mundial.
El 1 de agosto se publicó en el periódico de la Soka Gakkai, Seikyo Shimbun, una declaración firmada por el presidente de la organizacion, Minoru Harada, con el título «Crear una ola de cambio hacia un siglo sin guerras» (léase la noticia específica en esta sección). Las fechas del 6 y el 9 de agosto, aquellas en las que se produjeron las detonaciones en 1945, pautarían los numerosos eventos que tendrían lugar en los días siguientes, especialmente en las propias ciudades de Hiroshima y Nagasaki, de los que ofrecemos pinceladas a continuación.
Como receptora del testigo de la lucha por la paz, la juventud de la Soka Gakkai de Hiroshima tomó la iniciativa. El 3 de agosto celebró en torno al Museo Conmemorativo de la Paz de la ciudad un foro enmarcado en la iniciativa Acción Hiroshima 2025, lanzada para promover el Tratado sobre la Prohibición de las Armas Nucleares y promover la educación para la paz desde la base. El foro incluyó la escucha del testimonio directo de Hiroe Sato, hibakusha; diálogos grupales; una ofrenda floral en el cenotafio; y una visita a varios espacios del Parque Conmemorativo de la Paz, para captar de primera mano el devastador impacto de lo ocurrido allí ocho décadas antes.

Además, la juventud Soka de la ciudad organizó la 200.ª sesión del Ciclo de Conferencias sobre la Paz de Hiroshima, que tuvo lugar el 5 de agosto. Tshilidzi Marwala, rector de la Universidad de las Naciones Unidas, impartió en el Salón Conmemorativo de la Paz Ikeda de Hiroshima una conferencia sobre la abolición nuclear y el papel de la juventud en la era de la IA. Al día siguiente, ya 6 de agosto, se recordó a las víctimas en una ceremonia en el mismo salón.

El 9 de agosto se celebró otra ceremonia conmemorativa, esta vez en el Salón de la Paz de la Soka Gakkai en Nagasaki. Seguidamente, miembros jóvenes y del Departamento Futuro locales realizaron una ofrenda floral ante la célebre Estatua de la Paz.

