Atesorar activamente a la juventud

Julio representa un importante hito en el avance hacia una Soka Gakkai juvenil. Varios artículos de este número muestran, desde diferentes ángulos, cómo la juventud Soka está esforzándose en hacer realidad ese avance y, en esta sección, abordamos modos en que sus antecesores pueden contribuir también a ello.
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En la Soka Gakkai, julio es un «mes de los jóvenes».1 El séptimo mes marca, además, el inicio de la segunda mitad del año. En este sentido, constituye un momento propicio para recordar la propuesta, lanzada a inicios de este 2026, de avanzar vibrantemente «hacia una Soka Gakkai juvenil en todo el mundo»,2 profundizar en su trascendencia y, al hacerlo, propulsar la marcha.

En una carta dirigida a una discípula, refiriéndose a los beneficios que experimentaría a través de su práctica budista, Nichiren Daishonin le escribió: «Rejuvenecerá, y su buena fortuna irá en aumento».3 Cuando, ya en la Edad Contemporánea, Tsunesaburo Makiguchi fundó la Soka Gakkai, a menudo empleaba la expresión «Nosotros, los jóvenes», incluso después de haber cumplido los setenta.

No es de extrañar que, cuando Josei Toda emprendió la reconstrucción de la Soka Gakkai tras la Segunda Guerra Mundial, al redactar sus «Guías para la juventud» afirmara: «Lo que construirá el nuevo siglo será la pasión y la fuerza de los jóvenes».4 Daisaku Ikeda ofreció un ejemplo de ello en primera persona; y, posteriormente, dirigió estas palabras a sus jóvenes discípulos:

Es mi deseo que los integrantes del Departamento de Jóvenes mantengan este solemne espíritu de los primeros tres presidentes de la Soka Gakkai, unidos por los lazos eternos de maestro y discípulo. Quienes lo hagan serán supremos vencedores. Este será también el camino esencial que conducirá a la Soka Gakkai hacia sucesivas victorias en el siglo XXI. La senda que nos llevará a cumplir nuestro gran juramento del kosen-rufu y a construir una paz duradera en el mundo.5

En el marco de la eternidad de la vida y el compromiso con el presente y el futuro que lo impregnan, este llamamiento apela a personas de todas las edades. A continuación se proponen algunas pautas para responder a él, desde el punto de vista de quienes anteceden a los jóvenes en el camino de la vida. Se trata, concretamente, de siete claves que el director general de la SGI, Yoshiki Tanigawa, compartió durante su intervención en la asamblea europea celebrada en Fráncfort el 9 de mayo.6 Están basadas en la orientación de Ikeda Sensei, y cada una va acompañada de un pasaje de sus escritos.

1 · La importancia de forjar a los jóvenes

No importa cuán dinámica y sólida pueda parecer una organización, si sus jóvenes no están creciendo, finalmente se estancará. Forjar jóvenes es crucial para el logro del kosen-rufu.7

No importa cuán dinámica y sólida pueda parecer una organización, si sus jóvenes no están creciendo, finalmente se estancará. Forjar jóvenes es crucial para el logro del kosen-rufu. […] Cuidemos a los jóvenes como si fueran nuestros hermanos menores. En una organización fría e inhumana, jamás se desarrollarán.

2 · Pasar tiempo con los jóvenes, hablar con ellos, trabajar junto a ellos

Para atesorar a los jóvenes, se debe pasar tiempo con ellos, hablar con ellos y trabajar junto a ellos. Se debe compartir experiencias con ellos. Si alguien tiene la pasión de forjarlos para que sean grandes valores, orar y hacer el máximo esfuerzo por ellos, la semilla se sembrará en sus corazones. Tal vez no sea visible al momento, pero, a la larga, esas semillas florecerán vigorosamente. Me he consagrado a este proceso desde mi juventud. Como afirmó Nichiren Daishonin: «Incluso una semilla, cuando se siembra, se multiplica».8 Forjar grandes valores humanos es sembrar las semillas del aliento y la inspiración.9

3 · Escuchar las preocupaciones de los jóvenes y alentarlos a transformar las dificultades en un impulso para profundizar su fe

Sabemos que la juventud es una época de enfrentar desafíos; las personas comienzan a pensar en el futuro y en cosas como casarse. Cuando un individuo está agobiado por las preocupaciones, no puede desplegar libremente sus capacidades. Por lo tanto, debemos escucharlos [a los jóvenes] cuidadosamente, hablar acerca de sus problemas e invitarlos a aprovechar las dificultades como un trampolín para profundizar en la fe.

Si, por ejemplo, alguien está sufriendo por relaciones humanas en el trabajo, tenemos que alentarlo para que realice actividades de Gakkai y ore sinceramente para encontrar la forma de solucionar el problema.

Si comparamos nuestro avance hacia la grandiosa meta del kosen-rufu con el movimiento de traslación de la Tierra alrededor del Sol, podríamos decir que nuestros esfuerzos por solucionar los problemas personales y concretar nuestros deseos serían como la rotación de la Tierra sobre su eje. La combinación de estos dos movimientos abre frente a nosotros el camino hacia la felicidad.

En cualquier caso, lo que importa es que cuidemos a los jóvenes como si fueran nuestros hermanos menores. En una organización fría e inhumana, jamás se desarrollarán.10

Daisaku Ikeda dialoga con miembros del Departamento de Estudiantes de la Soka Gakkai (Shizuoka, Japón, 7 de agosto de 1968) | Foto: Seikyo Shimbun

4 · Tomar la iniciativa para dialogar con los jóvenes

Siempre tomé la iniciativa para dialogar con ellos, entablando un intercambio muy franco y abierto, con el objetivo de alentarlos. Los responsables no deben relacionarse con los jóvenes con actitud altanera, ni tratarlos secamente ni ignorarlos. Al contrario, deben lanzarse al encuentro con quienes los sucederán mostrando un corazón abierto. […]

Cuando se trata de abrazar y animar a los jóvenes, lo que hago es encomendarles responsabilidades reales. Después de todo, no hay mejor maestro que la experiencia. Pero, cuando uno de ellos fracasa en su cometido, la responsabilidad total la asumo yo. Es importante que cultivemos un corazón magnánimo hacia quienes nos sucederán.11

5 · Aprender de los jóvenes

Una de las razones del gran desarrollo actual de la Soka Gakkai es que hemos valorado siempre a los jóvenes, poniéndolos a la vanguardia para forjarlos.

Los tiempos cambian rápidamente. Los cimientos de nuestra fe deberán mantenerse invariables, pero el modo de operar y el estilo de nuestra organización tienen que adaptarse al momento. La Soka Gakkai siempre ha adquirido de sus jóvenes el sentido de la época, valiéndose de su energía para adelantarse a los cambios y ser el ímpetu de un nuevo avance. […]

Tenemos que estar al tanto de los cambios de nuestra sociedad y aprender de los jóvenes a tener una nueva visión de las cosas. En ese sentido, es importante asegurarnos de que nuestra organización aliente a los integrantes del Departamento de Jóvenes a expresar libremente sus opiniones e ideas a los miembros sénior.12

6 · Elevar el propio estado de vida

[S]i no tienen la capacidad de identificar las cualidades de los demás y su estado de vida es bajo, no podrán apreciar cuán maravillosa es la persona que tienen ante ustedes. Por eso, deben reflexionar profundamente para verse a ustedes mismas, entonar daimoku y elevar su estado de vida.13

7 · Transmitir a las generaciones futuras el espíritu de luchar

[«S]i tan solo continúan haciendo lo mismo, no podrán mantener esa tradición ni generar nuevas victorias en nuestro movimiento por el kosen-rufu. Tanto la sociedad como los tiempos cambian de manera constante. Para establecer una eterna corriente de logros es necesario que sean siempre creativos e innovadores, que asuman nuevos desafíos y salgan exitosos en cada emprendimiento. Lo que debemos impartir a las generaciones futuras es ese espíritu de lucha». El afán de luchar por el kosen-rufu es un legado espiritual, que no se puede transmitir solo con palabras. Se transfiere de los mayores a los jóvenes, de persona a persona, compartiendo experiencias de vida y acciones que infunden inspiración mientras se hace un esfuerzo conjunto para llevar adelante las actividades de la organización.14


  1. Como se señala también en otros artículos de este número, en julio se conmemora la fundación de los departamentos de jóvenes de la Soka Gakkai, que aconteció en dicho mes de 1951. ↩︎
  2. En el marco de la tradición de la Soka Gakkai de establecer lemas anuales, la importancia de la forja de valores humanos jóvenes ha aflorado de diversas maneras a lo largo de los años. En la década actual, se hizo explicita ya en los lemas de 2022 y 2023, y a partir de 2024 se ha reflejado en una misma expresión (la citada), que en castellano constituye su segunda parte. Este 2026 es el «Año del avance vibrante hacia una Soka Gakkai juvenil en todo el mundo». ↩︎
  3. La unión entre marido y mujer, en END, pág. 486. ↩︎
  4. El contenido de este escrito, cuyo título también se ha traducido como «Preceptos para la juventud», se aborda en diversas fuentes, incluidos varios volúmenes de La nueva revolución humana. ↩︎
  5. IKEDA, Daisaku: La nueva revolución humana, vol. 30, parte 2, Rivas-Vaciamadrid: Ediciones Civilización Global, 2021, pág. 286. ↩︎
  6. Puede leerse extensamente sobre este evento en el número anterior de CGlobal. ↩︎
  7. IKEDA, Daisaku: La nueva revolución humana, vols. 11 y 12, Rivas-Vaciamadrid: Ediciones Civilización Global, 2018, pág. 230. ↩︎
  8. WND-2, pág. 602. ↩︎
  9. HANCOCK, Herbie, Wayne SHORTER y Daisaku IKEDA: Reaching Beyond: Improvisations on Jazz, Buddhism, and a Joyful Life, Santa Monica (California): World Tribune Press en asociación con Dialogue Path Press, 2017, págs.189 y 190. ↩︎
  10. La nueva revolución humana, vols. 11 y 12, op. cit., págs. 231 y 232. ↩︎
  11. IKEDA, Daisaku: La nueva revolución humana, vols. 25 y 26, Rivas-Vaciamadrid: Ediciones Civilización Global, 2022, pág. 16. ↩︎
  12. IKEDA, Daisaku: La nueva revolución humana, vols. 23 y 24, Rivas-Vaciamadrid: Ediciones Civilización Global, 2021 págs. 330 y 331 (texto adaptado). ↩︎
  13. IKEDA, Daisaku: La nueva revolución humana, vols. 21 y 22, Rivas-Vaciamadrid: Ediciones Civilización Global, 2020, pág. 357. ↩︎
  14. IKEDA, Daisaku: La nueva revolución humana, vol. 30, parte 1, Rivas-Vaciamadrid: Ediciones Civilización Global, 2021, pág. 119. ↩︎