Atesorar el valor de la amistad

Julián Preiss | Madrid


Este testimonio forma parte del artículo «Empezando por mí».

Participar en el curso fue tan impresionante que, a mi regreso, he empezado a orar para que cada compañero del Departamento de Jóvenes tenga la oportunidad de vivir una experiencia así alguna vez.

De todo el viaje, guardo un recuerdo muy especial de nuestro camino hacia el Soka Bunka Center, un centro cultural que cuenta con un salón de conferencias, áreas expositivas y salas multiusos en el barrio de Shinanomachi, donde se encuentra la sede central de la Soka Gakkai. Mientras nos dirigíamos allí, nos encontramos con una pareja de practicantes que paseaba con su hijo e intercambiamos con ellos algunas palabras, además de entregarles unos humildes obsequios llevados desde España. Apenas 20 metros más adelante, una señora que caminaba con dificultad nos preguntó si éramos miembros de la Soka Gakkai y, con gran esfuerzo, sacó de su bolsa unos dulces para regalárnoslos.

Con el corazón lleno por estos gestos, ya en el centro cultural, entramos a ver una exposición de fotografías de Ikeda Sensei. Contemplamos imágenes increíblemente bellas tomadas por él, y fotos de momentos entrañables de él compartiendo abrazos y reuniones con otros miembros. Conectando esas fotografías con las personas que acabábamos de conocer en la calle, me sentí profundamente conmovido y orgulloso de la organización que Sensei y los miembros de Japón lograron construir con su máximo esfuerzo.

Me sentí profundamente conmovido y orgulloso de la organización que Sensei y los miembros de Japón lograron construir con su máximo esfuerzo.

La Soka Gakkai es un movimiento que, sin distinguir orígenes, edades ni estatus, siempre está dispuesto a tender la mano a cualquier persona para acompañarla en su camino de crecimiento hacia un futuro brillante y feliz.

Mi determinación para el encuentro #DespiertaPaz2026 es atesorar el valor de la amistad y seguir profundizando en vínculos sinceros y de aliento con toda la gente de mi entorno.