Decidir mi victoria

Vela Montero | Madrid


2025 fue un verdadero salto al vacío que me permitió entender que para un practicante de la Ley Mística no existen límites.

Migré desde Colombia hace dos años y mi primer desafío fue la vivienda. Llegar a Madrid me empujó a romper estructuras; aprendí a compartir y a dejarme cuidar por otros inmigrantes que hoy son personas muy preciadas en mi vida. Al iniciar mi maestría en interpretación audiovisual, la realidad económica se impuso: trabajaba jornadas extenuantes de pie, enfrentando un invierno desconocido. En esos turnos infinitos, mi daimoku fue mi pilar principal para transformar el agotamiento en fuerza vital.

A mitad de camino, los obstáculos se intensificaron. La dislexia dificultó mis estudios, suspendí una asignatura, mi salud flaqueó y enfrenté un entorno laboral y académico hostil. En medio de esa oscuridad, recordé que no crucé el océano para sufrir, sino para aterrizar mis sueños como artista. Con un daimoku profundo, apelé a mi estado de buda. Recité cada minuto que pude: en el metro, en el trabajo, en cualquier lugar. Como respuesta del Gohonzon, mi jefa, a quien temía, se convirtió en una función protectora, ajustando mis horarios para que pudiera terminar mi tesis. He logrado graduarme y obtener mi residencia en un solo año. Además, esa misma jefa me ha invitado a colaborar en un proyecto artístico para cantar y actuar.

Mi mayor alegría es haber compartido esta práctica: en noviembre de 2025, mi mejor amigo recibió su Gohonzon. Comienzo 2026 con salud recuperada y el estreno en cines de una película en la que participo. De la mano de mi maestro y con el Gohonzon, sé que cualquier tormenta es transformada con el esfuerzo en la fe. El vehículo de mi avance ha sido migrar a otro país, pero cada uno con sus desafíos puede entender la gran fortaleza que habita en su existencia a través de esta práctica.

No se elige el sendero fácil
a través del jardín florido;
se avanza por propia voluntad
a través de los espinos,
con el afán de crear
vida inmortal,
entre lágrimas ardientes.1  


  1. IKEDA, Daisaku: Cantos de mi corazón, Rivas-Vaciamadrid: Ediciones Civilización Global, 2024, pág. 119.