Del volumen 27
En el cuarto capítulo del volumen 27 de La nueva revolución humana, que la SGEs propone leer este mes, se relatan múltiples viajes de orientación que Shin’ichi Yamamoto realiza entre finales de mayo y junio de 1978. En poco menos de un mes, recorre diversas zonas de Tohoku –en concreto las prefecturas de Miyagi y Fukushima–. Tras una breve estancia en Tokio, parte de nuevo, en este caso hacia Hokkaido, donde visita las áreas de Sapporo, Kushiro y Betsukai.
En cada uno de estos viajes, Shin’ichi no solo participa en grandes reuniones, sino que procura exprimir al máximo el tiempo disponible para conocer, visitar y alentar personalmente al máximo de personas posible. «Aprovechó incluso el horario del almuerzo para orientar a los miembros [locales de la Soka Gakkai]»,1 se lee en el capítulo.
Movido por el deseo de agradecer personalmente los esfuerzos de los compañeros, visita por ejemplo a una familia que, basada en la fe, ha logrado revertir grandes dificultades económicas y de salud; a otra familia que ha construido un centro comunitario para ponerlo a disposición de los compañeros; conoce a pioneros que, con enorme paciencia y perseverancia, han logrado superar la incomprensión de sus vecinos hacia su práctica y la han transmitido ampliamente en su comunidad local; y también se reúne con miembros de zonas rurales escasamente pobladas que, con gran determinación, cada día recorren grandes distancias para alentar y revitalizar a otros que viven en parajes remotos.
Con cada uno de estos encuentros, Shin’ichi comprueba y pone en práctica las palabras que le había dirigido Josei Toda veinticuatro años antes delante del Castillo de Aoba, en Tohoku, y que recuerda cuando visita de nuevo la región:
«Los guerreros del pasado iban a la guerra sintiendo que su castillo era su fortaleza. Hoy, la Soka Gakkai debe levantar su bastión, pero de valores humanos. ¡Debemos avanzar hacia el kosen-rufu con un castillo de personas capaces!».
Y Shin’ichi había grabado aquellas palabras en lo profundo de su ser.
«Necesitamos descubrir valores humanos –había continuado Toda–. Para eso, tenemos que ser capaces de reconocer el potencial de las personas. Pero, antes que eso, debemos estar convencidos de que cada individuo es capaz».2
La referencia para España es:
IKEDA, Daisaku: La nueva revolución humana, vols. 27 y 28, Rivas-Vaciamadrid: Ediciones Civilización Global, 2026, págs. 201-269.
Desde CGlobal deseamos una buena lectura.

