Del volumen 27

En 1978 abrió sus puertas por primera vez la Escuela Primaria Soka de Tokio.
Habían pasado diez años desde que se inaugurara el primer centro educativo Soka –las Escuelas Soka de Educación Secundaria–, a lo que había seguido la creación de la Universidad Soka, el Jardín de Infancia de Sapporo y las Escuelas Femeninas Soka de Educación Secundaria de Kansai. Tan solo faltaba el nivel primario y, con la inauguración de 1978, finalmente el sistema de educación integral para la creación de valor se completó. La implementación de una educación humanística podía, así, aspirar realmente a abrir nuevas posibilidades en el nuevo siglo.
«Espero que de esta escuela primaria surjan muchos niños de buen corazón, capaces de pensar en el prójimo, considerados y atentos con los demás. En las escuelas Soka no debemos formar una élite intelectual insensible que deja de lado los sentimientos humanos, ya que, de esta manera, solo causaría sufrimiento a la gente»,1 le dijo Shin’ichi Yamamoto al director de la escuela el día anterior a la ceremonia de ingreso.
Estaba convencido de que, para revitalizar la educación, era clave forjar personas «de espíritu cálido, benévolo y generoso».2
En el primer capítulo del volumen 27 de La nueva revolución humana, en que desde la SGEs se propone profundizar este mes, se puede conocer no solo la historia de la creación de las primeras escuelas primarias Soka (inauguradas en Tokio en 1978 y Kansai en 1982), sino también la visión y las esperanzas de su fundador Daisaku Ikeda, así como las inspiradoras historias personales de algunos de sus primeros alumnos y alumnas.
La referencia para España es:
IKEDA, Daisaku: La nueva revolución humana, vols. 27 y 28, Rivas-Vaciamadrid: Ediciones Civilización Global, 2026, págs. 9-62.
Desde CGlobal, deseamos una buena lectura.
