En el 65.º aniversario, un juramento renovado

Orientación para la Soka Gakkai en España

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Este 15 de octubre constituye el 65.º aniversario de la primera visita de Daisaku Ikeda a nuestro país, un acontecimiento que cada año recordamos celebrando, en esa fecha, el Día de Maestro y Discípulo de España.

Este 15 de octubre constituye el 65.º aniversario de la primera visita de Daisaku Ikeda a nuestro país […]. En ese momento no había ningún miembro de la Soka Gakkai en España.

En La nueva revolución humana, Ikeda Sensei evocó sus sentimientos del 15 de octubre de 1961, e hizo referencia a Pablo Picasso y Pau Casals:

Shin’ichi estaba realmente conmovido por la historia de esos dos talentos. Ambos poseían ese espíritu invencible capaz de resistir el mal y de luchar por la causa de la paz y del humanismo. Ambos habían estado comprometidos con la justicia.

Seguramente, en esa nación, aparecerían muchos Bodisatvas de la Tierra que recibirían el legado de esos grandes hombres y seguirían su apasionada contienda. Ellos soportarían todas las pruebas, superarían los obstáculos e izarían el estandarte de la victoria del pueblo, al construir una tierra de paz y de prosperidad.

No sabía cuándo ocurriría. Pero estaba seguro de que, casi en el umbral del siglo XXI, esos bodisatvas ejecutarían una conmovedora sinfonía de felicidad y de júbilo que se escucharía hasta los confines de esa tierra.

Clamó en silencio: «¡Vengan, Picassos y Casals de la Ley Mística!». Se sintió impelido a llamar en su corazón a los miembros españoles del futuro: «¡Hagan todo lo posible! ¡No acepten la derrota! ¡Abran las puertas que conducen al nuevo siglo!».1

En ese momento no había ningún miembro de la Soka Gakkai en España, de modo que ese llamamiento –un juramento en el corazón del maestro– fue el punto de partida del movimiento por el kosen-rufu en nuestro país. Reconociéndonos en la figura de esos artistas de la Ley Mística, venimos haciendo todo lo posible, generación tras generación, para abrir las puertas de una nueva era en nuestra sociedad.

Venimos haciendo todo lo posible, generación tras generación, para abrir las puertas de una nueva era en nuestra sociedad.

Refiriéndose a la Reunión General de Jóvenes Soka, realizada el pasado 6 de septiembre,2 el presidente de la Soka Gakkai, Minoru Harada, citó un célebre fragmento de un escrito de Nichiren Daishonin: «Mi deseo es que todos mis discípulos puedan hacer un gran juramento».3 Y afirmó que la juventud Soka del mundo, de acuerdo con esta exhortación, había celebrado un encuentro profundamente conmovedor, que anunciaba la llegada de una nueva era.

En la enseñanza del Daishonin, el juramento tiene una importancia central: es la determinación de vivir y actuar por el logro de la propia budeidad y por la felicidad de los demás mediante la propagación de la Ley Mística.

En la enseñanza del Daishonin, el juramento tiene una importancia central.

La frase citada por el presidente Harada proviene de El Portal del Dragón, una carta fervorosa que el Daishonin envió a su joven discípulo Nanjo Tokimitsu, quien por entonces tenía veintiún años y luchaba por proteger a sus compañeros de fe bajo la presión extrema que representó la persecución de Atsuhara.4

El «gran juramento» al que el Daishonin alude en el escrito es el del Buda; en última instancia, se refiere al logro del kosen-rufu. Lo indicó el Daishonin al expresar: «El “gran juramento” se refiere a la propagación del Sutra del loto».5 El propio Daishonin expresó su compromiso en La apertura de los ojos: «Aquí haré un gran juramento […]. Seré el pilar del Japón. Seré los ojos del Japón. Seré el gran navío del Japón. ¡Este es mi juramento, y jamás lo abandonaré!».6

En una disertación sobre El Portal del Dragón, Ikeda Sensei se refirió a la juventud Soka como «pilar» que sostendrá la paz mundial, «ojos» que abrirán la visión del futuro a todo el género humano y «gran navío» que conducirá a todas las personas a la felicidad.7 Y afirmó que la época reclama una alianza de jóvenes valientes que se pongan de pie por los principios sublimes.

Los jóvenes son la esperanza del mañana. El futuro de una sociedad irradia luz cuando sus jóvenes arden de pasión y de entusiasmo, y acarician nobles ideales. Los jóvenes son los que modelan la nueva época. Por eso, nuestra misión y nuestra responsabilidad como budistas es forjar jóvenes que sean capaces de asumir dicha labor.8

Es crucial que aseguremos una corriente continua e incesante de jóvenes sucesores, que puedan percibir con claridad los sufrimientos de la sociedad y ser pioneros de una nueva época. Es la única forma en que podremos lograr la noble tarea del kosen-rufu. Los auténticos líderes del kosen-rufu están comprometidos con la forja de la juventud y confían en ellos.

Es crucial que aseguremos una corriente continua e incesante de jóvenes sucesores […]. Paralelamente, es imprescindible que, sea cual sea nuestra edad, conservemos siempre un espíritu juvenil. De ese modo, podemos luchar junto a los jóvenes, codo con codo.

Paralelamente, es imprescindible que, sea cual sea nuestra edad, conservemos siempre un espíritu juvenil. De ese modo, podemos luchar junto a los jóvenes, codo con codo, para hacer realidad nobles metas compartidas. Quienes lo hacen son personas triunfadoras, dignas del mayor respeto. Este significativo 65.º aniversario, que representa además el 15.º aniversario del Centro Cultural Soka,9 es una oportunidad irrepetible de renovar nuestro juramento para que sigan apareciendo Casals y Picassos de la Ley Mística, en respuesta al llamamiento del maestro.


  1. IKEDA, Daisaku: La nueva revolución humana, vols. 5 y 6, Rivas-Vaciamadrid: Ediciones Civilización Global, 2013, pág. 54 (texto adaptado). ↩︎
  2. Puede leerse más sobre esta reunión en las secciones «Jóvenes 2030» y «Actualidad» de este número. ↩︎
  3. El Portal del Dragón, en END, pág. ↩︎
  4. Persecución de Atsuhara: Serie de intimidaciones y actos de violencia dirigidos contra los creyentes de Nichiren Daishonin en la aldea de Atsuhara, en el distrito Fuji, iniciada en 1275 y sostenida hasta mediados de 1283. Uno de los hechos salientes de este período fue el arresto de veinte campesinos seguidores de Nichiren Daishonin, mediante el pretexto de una acusación fraguada, el 21 de septiembre de 1279. Los prisioneros fueron llevados a Kamakura para su juicio. Allí, el jefe interino de Asuntos Policiales y Militares, Hei no Saemon, utilizó apremios ilegales para obligarlos a abandonar su fe. Los creyentes rehusaron y, a raíz de su resistencia, tres de ellos fueron ejecutados. ↩︎
  5. OTT, pág. 82. ↩︎
  6. En END, pág. 297. ↩︎
  7. Véase Daibyakurenge, marzo 2008. ↩︎
  8. Ib. ↩︎
  9. Véase la segunda parte de la sección «Especial» de este número. ↩︎