Introducción
Un ensayo de Daisaku Ikeda publicado a inicios de este siglo contenía unas palabras que bien podrían describir lo que muchas personas sienten en la actualidad, cuando acabamos de superar su primer cuarto: «Observando el mundo de hoy, es fácil sentirse desesperado. […] ¿Qué puede lograr una persona frente a las grandes fuerzas que gobiernan nuestro mundo? La corriente de la época puede parecer tan rápida y compleja como abrumadora».
En contraposición a la tentación de bajar los brazos y aceptar algún supuesto «signo de los tiempos» como inexorable, este número de CGlobal se caracteriza por reeditar la poderosa propuesta que el maestro Ikeda hacía en ese escrito: entender que la esperanza es una decisión, la decisión más importante que se puede tomar. Porque «si pensamos “Esto nunca va a funcionar”, cada célula de nuestro cuerpo se desinflará y dejará de luchar», mientras que «[cuando] tomamos una decisión poderosa, cada nervio y fibra de nuestro ser se orienta inmediatamente hacia el cumplimiento de esa meta o deseo». Por eso: «La esperanza lo cambia todo, empezando por nuestras vidas. […] Una persona con esperanza siempre puede avanzar».
El texto al que nos estamos refiriendo se cita extensamente en la sección «Para dialogar». Y es que, según se expone en ella y también en «Este mes», como lema de las asambleas que en estas semanas se celebrarán en los grupos de diálogo de la SGEs –para conmemorar el 3 de mayo, Día de la Soka Gakkai y Día de las Madres de la Soka Gakkai, y el 5 de mayo, Día de los Sucesores– se ha escogido «Mi decisión es la esperanza».
En contraposición a la tentación de bajar los brazos y aceptar algún supuesto «signo de los tiempos» como inexorable, este número de CGlobal se caracteriza por reeditar la poderosa propuesta que el maestro Ikeda hacía en ese escrito [citado en la sección «Para dialogar»]: entender que la esperanza es una decisión, la decisión más importante que se puede tomar.
Nada transmite más esperanza que las voces de niños y niñas. De ahí que la sección «Jóvenes 2030» tome este mes un formato extraordinario para presentar una conversación entre representantes del Departamento Futuro de la SGEs y sus «hermanos mayores» del Departamento de Jóvenes de la entidad. En la introducción, se manifiesta la expectativa de que ese intercambio inspire «la creación de espacios de diálogo respetuoso y genuino con los más pequeños también en cada asamblea».
La esperanza, entendida no como espera pasiva o negación de los problemas, sino como verdadero motor de la acción transformadora, atraviesa también las secciones «Mi historia» y «Actualidad». En ellas se encuentran relatos, individuales y colectivos, que tienen detrás personas que no se dejan vencer por el desaliento. Asimismo, la capacidad de superar y transformar las dificultades y las fronteras permea «Especial», «Orientación», «Estudio» y «Nueva revolución humana».
Deseamos que la lectura de este número de mayo y los diálogos sucesivos motiven nuevas decisiones, ¡nueva esperanza!
Créditos
Director: Enrique Caputo
Editor general: Pablo Juárez
Coordinadora: Simona Perfetti
Diseñadora: Johanna Domínguez
Redacción, edición, maquetación: Bruno Matos, Antonio López, David Díaz, Cecilia López, Alba Bosch, Hélène Fournière
Otras contribuciones no firmadas: Josei González, Carola Bendinger, Nicolás Murillo, Invención Fernández, Laura Caputo, Alejandro Pacheco, Alida Moi, Mireia Muñoz, Nikky Flores, Carlota López
Traducción de «Para dialogar»: Maria Gassiot, Carme Sos, Marta Castellote, Mónica Lalwani
Imagen de portada: Rosal Setsuko Thurlow en flor en el Jardín de la paz | Foto: Yoshi Nakashima
