La mejor recompensa para mí
Dayana Tapullima, 18 años | Madrid

La Asamblea del Departamento de Estudiantes del 8 de junio fue una reunión muy amena y un éxito total; salió mucho mejor de lo que me imaginaba. La mayoría de los estudiantes que asistieron perdieron el miedo y expresaron sus sentimientos o ideas en el momento de dialogar. Fue muy agradable el diálogo en grupos pequeños, porque así tuvimos un tiempo para conocernos un poco más y decidir cómo podríamos ayudar en la sociedad desde lo que estudiamos cada uno. Sin duda, las experiencias que se contaron fueron el momento clave de esta asamblea, de la que salí muy inspirada y alentada, con más ganas de superar mis adversidades. Determiné con más coraje transmitir esta maravillosa filosofía a todas las personas que pueda y así sembrar una semillita en cada una de ellas.
Tener la oportunidad de participar activamente y preparar el tema de diálogo fue una responsabilidad muy importante para mí, ya que era una asamblea nacional. Fue muy grato escuchar las reflexiones que cada participante realizaba a partir de las preguntas que hicimos. Me llena de alegría saber que salieron de la asamblea conociendo un poco más sobre las propuestas de paz de Daisaku Ikeda y haberlos alentado a que lean sobre este tema. Se sintió una calidez enorme entre todos, aun estando en diferentes partes de España y detrás de una pantalla. Para esto ayudaron bastante las notitas virtuales que dejamos con nuestras opiniones después de la asamblea. Todos estaban felices, motivados, inspirados y alentados: fue la mejor recompensa para mí. Me siento muy agradecida por la participación de todos en la asamblea, y gracias por darme la oportunidad y por tenerme en cuenta.
