La misión del Instituto Toda por la Paz

El 11 de febrero, natalicio de Josei Toda, se conmemora también la fundación del Instituto Toda por la Paz, que ha cumplido treinta años. Con motivo de este aniversario, publicamos una presentación de su actividad y un texto firmado por su nuevo director.
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Josei Toda (1900-1958) y Daisaku Ikeda (1928-2023) | Fotos: Seikyo Shimbun

Cuando se estableció el Instituto Toda por la Paz en 1996, su fundador, Daisaku Ikeda, expresó su emoción a quien acababa de convertirse en su primer director, Majid Tehranian: «Estoy muy feliz. El Instituto […] es la materialización de la visión de mi maestro».

El Instituto Toda por la Paz es independiente y no partidista, y está comprometido con la promoción de un mundo más justo y pacífico mediante la investigación y la práctica de la paz orientadas a la formulación de políticas públicas. El instituto encarga investigaciones basadas en la evidencia, organiza talleres y seminarios multidisciplinarios para la resolución de problemas, y promueve el diálogo entre etnias, culturas, religiones e ideologías. Impulsa conversaciones prácticas entre especialistas, profesionales, responsables políticos y líderes de la sociedad civil para encontrar soluciones innovadoras y creativas a los principales desafíos que enfrenta el mundo en el siglo XXI.

El Instituto Toda por la Paz es independiente y no partidista, y está comprometido con la promoción de un mundo más justo y pacífico mediante la investigación y la práctica de la paz.

Sitio web del Instituto Toda por la Paz, en su versión en inglés

Actualmente, el Instituto Toda por la Paz desarrolla cinco programas de investigación.

SEGURIDAD COOPERATIVA, CONTROL DE ARMAS Y DESARME       

Las amenazas económicas y militares a la seguridad nacional están interrelacionadas, lo que dificulta que los Estados puedan responder por sí solos de forma adecuada. Por ello se requieren contramedidas eficaces a nivel regional y mundial.

Con este programa se están explorando y promoviendo formas de eliminar las amenazas nucleares en el mundo, poner fin a la carrera armamentística y reconstruir un marco de «seguridad cooperativa» basado en el multilateralismo y centrado en el diálogo.

CAMBIO CLIMÁTICO Y CONFLICTOS

En este programa se han realizado investigaciones centradas en Oceanía y relacionadas con el cambio climático y los conflictos. Oceanía, caracterizada por una importante vulnerabilidad socioeconómica, se ve gravemente afectada por los efectos del cambio climático como el aumento del nivel del mar, lo que pone en grave peligro a sus habitantes. El instituto aborda activamente esta cuestión convocando conferencias con expertos y responsables políticos, entre otras iniciativas, y vinculando sus resultados a la investigación mundial sobre cambio climático y conflictos.

CRISIS Y RETOS DE LA DEMOCRACIA

Desde los albores del siglo XXI, las instituciones democráticas y el Estado de derecho se han debilitado progresivamente, con un marcado retroceso de la democracia y el auge del autoritarismo a escala mundial. Hoy en día, la confianza en las normas sociales y la separación de poderes se ve fundamentalmente socavada, ya que en los procesos electorales se están empleando mecanismos y prácticas dirigidas a debilitar el respeto al Estado de derecho y promover formas de gobierno autocráticas.

Esta investigación está profundizando en la comprensión de tales amenazas y desafíos –internos y externos a la democracia–, para explorar cómo aumentar la resiliencia de las instituciones democráticas.

PAZ Y SEGURIDAD EN EL NORESTE DE ASIA

Con el objetivo de lograr una estabilidad y una paz sostenidas en el noreste de Asia, este programa examina el cambio de una diplomacia centrada en el armamento y la expansión militar, así como en la disuasión, hacia una política exterior basada en la provisión de seguridad, fundada en la confianza mutua.

Esta línea de investigación aborda posibles puntos conflictivos, como la identidad nacional y las percepciones históricas, junto con la inestabilidad geopolítica, y propone políticas nacionales y enfoques estratégicos para fomentar la confianza entre los Estados y reducir el riesgo de conflictos militares.

REDES SOCIALES, TECNOLOGÍA Y CONSOLIDACIÓN DE LA PAZ

Las plataformas de redes sociales como X, Instagram y YouTube pueden incitar al odio y la violencia, exacerbar las divisiones y reforzar el apoyo a los líderes autoritarios. Sin embargo, tienen también un poder significativo para potenciar los movimientos sociales que contrarrestan los discursos de odio y defienden la democracia a través del diálogo en línea y la difusión de información precisa.

Partiendo de esta idea, este programa de investigación aborda tanto los aspectos positivos como negativos de las redes sociales relacionados con cuestiones como la negación de la diversidad, el populismo y los conflictos.

El instituto […] impulsa conversaciones prácticas entre especialistas, profesionales, responsables políticos y líderes de la sociedad civil para encontrar soluciones innovadoras y creativas a los principales desafíos que enfrenta el mundo en el siglo XXI.


Seminario público organizado por el Instituto Toda por la Paz en Tokio en febrero de 2025 | Foto: Seikyo Shimbun

El cambio social desde la dignidad de cada individuo
Stein Tønnesson, director del Instituto Toda por la Paz

Actualmente, las divisiones sociales se están profundizando en todo el mundo. Más aún que los conflictos ideológicos, que recuerdan a los de la época de la Guerra Fría, resulta preocupante el auge de un populismo de lo más impredecible.

Hay varios factores que contribuyen a ello, y uno de los principales es la revolución digital. Si bien los avances en las tecnologías de la comunicación han aportado beneficios, en función de cómo se utilicen también pueden causar graves divisiones. La difusión instantánea y global de las emociones de los usuarios de redes sociales, de hecho, está socavando sistemas diseñados para la deliberación basada en hechos.

En estos tiempos, el papel del Instituto Toda por la Paz es más importante que nunca.

La fortaleza única de nuestro instituto radica en su estructura global: los investigadores se encuentran en todo el mundo, y operan con el inglés como lengua común. Esto permite responder de inmediato a los diversos desafíos que se presentan en diferentes lugares.

Actualmente nos centramos en promover el debate en torno al principio de «no ser los primeros en utilizar» armas nucleares, en explorar enfoques para proporcionar garantías que eviten los conflictos, abordar el cambio climático, e investigar el papel del diálogo para contrarrestar las amenazas a la democracia global y las divisiones provocadas por la revolución digital.

Las raíces de mi vocación por los estudios de la paz se remontan a mi infancia. A finales de la década de 1950, mi padre me llevaba a hombros a manifestaciones contra las armas nucleares. Ese es mi primer recuerdo relacionado con el activismo por la paz.

Además, todavía recuerdo vívidamente una noche durante la crisis de los misiles en Cuba (1962), cuando se cernía la amenaza de una guerra nuclear entre Estados Unidos y la Unión Soviética. Mi madre me agarró de la mano, temblando de miedo, y me susurró: «El mundo podría acabar esta noche». Esta primera experiencia de temor a las armas nucleares sigue siendo una poderosa motivación para mi labor en favor de la paz.

Más tarde, como historiador, me dediqué a investigar la guerra de Vietnam. En 1997, asistí a la segunda reunión entre el general vietnamita Võ Nguyên Giáp y el exsecretario de Defensa de Estados Unidos, Robert McNamara, junto a veteranos tanto de Vietnam como de Estados Unidos. La imagen de McNamara expresando su angustia con respecto a la guerra sigue siendo algo inolvidable para mí, y constituye un significativo punto de partida. A través de mi investigación, deseo contribuir a unir a las personas.

También me influyó profundamente mi encuentro con Daisaku Ikeda, fundador del Instituto Toda por la Paz. En 2002, como director del Instituto de Investigación para la Paz de Oslo (PRIO), visité Japón para entregarle un premio en reconocimiento a sus contribuciones a la investigación para la paz.

Lo que más me conmovió durante nuestro encuentro fue la actitud del Dr. Ikeda de escuchar y aprender. En lugar de expresar sus opiniones, planteó preguntas preparadas meticulosamente y escuchó atentamente mis palabras. Parecía esperar que yo hablara más que él. Este espíritu de diálogo es la clave para superar las divisiones modernas.

Más tarde, al leer las propuestas de paz del Dr. Ikeda, me impactó especialmente su idea de que la transformación interior de un individuo está estrechamente relacionada con el cambio social. Aunque anteriormente me había centrado en analizar los cambios en las estructuras económicas, sociales y políticas, el enfoque que él enfatizaba –de iniciar la transformación social desde la dignidad del individuo– me resultó profundamente estimulante.

Precisamente porque en Internet proliferan declaraciones cargadas de emotividad que alimentan la ansiedad y el odio, considero que la educación y el diálogo son vitales. Yo mismo seguiré buscando rayos de esperanza en estos tiempos de crisis, colaborando con investigadores y representantes de la sociedad civil de todo el mundo.1

(Traducido desde la edición del 11 de febrero de 2026 del Seikyo Shimbun).


  1. Puede leerse más sobre Stein Tønnesson en CGlobal, n.º 250, febrero 2026, sección «Actualidad». ↩︎