Lara Abbadessa | Las Palmas de Gran Canaria

Tengo 33 años y hace casi tres que vivo en Gran Canaria.
Conocí el budismo en 2016 en Italia. Curiosamente, fue a través de una amiga que no lo practicaba: la habían invitado a una reunión de diálogo de la Soka Gakkai y me propuso acompañarla. Acepté.
Lo que más me impactó de esa reunión fue experimentar un espacio donde el diálogo entre diferentes personas ocupaba el primer plano. Escuchar las experiencias personales de los miembros me llegó profundamente al corazón.
Entre quienes participaban había solo una joven, que luchaba para que otros jóvenes se levantaran. Ella tuvo el hermoso gesto de regalarme un ejemplar de la revista mensual de la Soka Gakkai de Italia.
[En mi primera reunión de diálogo de la Soka Gakkai] una joven […] tuvo el hermoso gesto de regalarme un ejemplar de la revista mensual […]. Al leerlo, por primera vez me sentí realmente comprendida.
Coincide que aquel número estaba dedicado a la juventud. Contenía relatos de experiencias de revolución humana y disertaciones de Daisaku Ikeda. Al leerlo, por primera vez me sentí realmente comprendida. Me encantó.
Cada vez que recuerdo ese momento siento una profunda gratitud por la determinación de aquella joven pionera, que luchaba por expandir el movimiento del kosen-rufu y no dejar a nadie atrás. Gracias a ese espíritu, empecé también yo a practicar.
Durante estos años, las revistas de la Soka Gakkai han sido un soporte vital que me ayuda a avanzar. En sus páginas encuentro coraje, aliento e inspiración para seguir desafiándome.
En enero de este año decidí ponerme en primera línea del kosen-rufu, inspirada por el lanzamiento de «Mi campaña de Osaka» de la Soka Gakkai de España y con el deseo de renovar mi juramento.
Esta decisión me ayuda a avanzar con esperanza y a dar más sentido a mi estancia en Canarias. Hoy, siento que puedo ser para otros el mismo aliento que aquella joven me ofreció.
Tras una época difícil, en la que he afrontado desafíos de salud, me he retado a profundizar en mi práctica budista. Gracias a ello, mi corazón está más abierto, fuerte y sincero, y puedo hablar de la práctica con los demás desde el corazón.
Sigo avanzando guiada por la orientación incluida en la revista CGlobal de enero de 2026, en el artículo «Una oportunidad para superar mis límites». En palabras de Ikeda Sensei: «Nuestro movimiento por el kosen-rufu consiste en conectar con la ilimitada vitalidad del estado de Buda en cada persona y en unir esas fuerzas para el bien de la sociedad».1
Con este espíritu, seguiré esforzándome para superar mis límites y alentar a muchas más personas.
Sigo avanzando guiada por la orientación incluida en la revista CGlobal […] para superar mis límites y alentar a muchas más personas.
- CGlobal, n.º 249, enero 2026, sección «Este mes». ↩︎
