La SGI coorganiza dos eventos paralelos en la Conferencia de Revisión del TNP

En Nueva York


Intervención de Ivana Nikolić Hughes, presidenta de la Fundación para la Paz en la Era Nuclear (NAPF, por sus siglas en inglés), durante el evento «Elige la esperanza», coorganizado por NAPF y la SGI | Foto: Seikyo Shimbun

Del 27 de abril al 22 de mayo se celebró en la sede de la ONU en Nueva York la 11.ª Conferencia de Revisión del Tratado de No Proliferación de las Armas Nucleares (TNP, por sus siglas en inglés), el principal foro de Naciones Unidas en el que los países evalúan anualmente los avances en materia de desarme nuclear y no proliferación.

La SGI participó en la conferencia y además el 30 de abril, en colaboración con la Fundación para la Paz en la Era Nuclear (NAPF por su sigla en inglés), organizó el evento paralelo «Elige la esperanza», nombre inspirado en el diálogo entre el presidente de la SGI, Daisaku Ikeda, y David Krieger, cofundador de la NAPF.

El acto abordó el desarme nuclear desde la perspectiva del impacto humanitario de las armas nucleares, y contó con testimonios de supervivientes de la bomba atómica de Nihon Hidankyo, la Confederación Japonesa de Organizaciones de Víctimas de Bombas A y H, premio Nobel de la Paz 2024.

El 1 de mayo, la SGI coorganizó un segundo evento paralelo en la ONU, esta vez con el Centro James Martin para los Estudios sobre No Proliferación y en colaboración con la Misión Permanente de Austria ante la ONU. Bajo el título «Prevenir el uso nuclear y la escalada: lecciones de los incidentes en los que se estuvo a punto de llegar a un conflicto nuclear», los ponentes invitados analizaron situaciones del pasado en las que se evitaron crisis nucleares por márgenes estrechísimos, y abordaron posibles estrategias para avanzar en la reducción de riesgos y el control de armamento. Finalmente, la SGI también respaldó cuatro declaraciones conjuntas de la sociedad civil en la conferencia, incluida una declaración interreligiosa firmada por más de cien organizaciones en la que se instaba a los Estados a tomar decisiones valientes para proteger a las generaciones futuras de las armas nucleares.