Revitalizarme a través de los encuentros juveniles
Edoardo Vanni | Sevilla

Me mudé a Sevilla a finales de diciembre de 2024 desde Brno (República Checa). Tomé la decisión de cambiar de país para poder mejorar mi vida social. Llegué a un país y una ciudad donde podía comunicarme en el idioma local y con el que sentía y sigo sintiendo una conexión mucho más profunda, determinado a escribir un nuevo capítulo de mi vida.
Desde el principio, pude experimentar muchos cambios positivos en todos los aspectos de mi vida. Encontré pronto a miembros locales de la Soka Gakkai, e hice amistad muy rápido, en particular con una de las compañeras. Gracias también al mayor número de practicantes en Sevilla, tuve la oportunidad de participar en más actividades, y más a menudo de forma presencial.
Desde mi llegada, mi vida social se enriqueció más rápido de lo esperado.
En 2024 participé en el curso de verano de la SGEs en Guadalajara, tras el que me ofrecieron asumir la responsabilidad del Departamento de Hombres Jóvenes de mi grupo en Sevilla. Poco después de aceptar la responsabilidad, encontré un nuevo amigo al que hice shakubuku. Los otros jóvenes y yo empezamos a encontrarnos más a menudo para orar, estudiar juntos y compartir experiencias. Estos encuentros tuvieron mucho éxito; empecé a conectar aún más con otros jóvenes y a ofrecer mi casa como nunca antes había hecho.
La participación normalmente era de 4 o 5 jóvenes en cada encuentro. Y así, con este ritmo, en la reunión de jóvenes de noviembre de 2025 logré acoger en mi casa el número más alto de participantes hasta ahora: ¡12 jóvenes!

Antes de mudarme a Sevilla ya había determinado hacer importantes cambios en mi vida, pero las experiencias compartidas en las actividades de la Soka Gakkai me están llevando mucho más allá de lo esperado. En mi trabajo, por ejemplo, he podido involucrarme en un mayor número de proyectos, y sentirme más útil y valorado. Debo mucho de eso a las reuniones de jóvenes, y a encontrarme y brindar apoyo a cada uno de ellos, algo que reporta gran alegría a mi vida.
Las experiencias compartidas en las actividades de la Soka Gakkai me están llevando mucho más allá de lo esperado.
Estoy aún más determinado a esforzarme siempre para que el grupo de los jóvenes siga creciendo, nuestra amistad florezca siempre, y algún día en el futuro haya un centro cultural de la Soka Gakkai en Sevilla.
