Sobre la «fe para una familia armoniosa»

Tras la introducción a las cinco guías eternas de la Soka Gakkai publicada en la entrega anterior de esta sección, este mes profundizamos en la primera de ellas.
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La familia, como grupo de personas vinculadas por relaciones de parentesco, matrimonio, convivencia o afinidad, es un lugar donde el ser humano puede crecer y crear valor. En palabras de Daisaku Ikeda, «es un ámbito de seguridad y esperanza, indispensable en la vida. Es una fortaleza de felicidad y de paz; un lugar de revitalización, donde uno recarga las baterías después de cada jornada; una red de vínculos que obra como un camino hacia la plenitud y la autosuperación; un castillo de armonía y de crecimiento».1 Esto, «aunque sus miembros vivan en lugares separados».2

El maestro Ikeda propone tres claves para lograr la armonía familiar, base para la construcción de la paz:

En primer lugar, uno mismo debe ser una presencia brillante y luminosa en su familia, y extender a cada uno de sus integrantes la luz de su amor y de su bondad.

En segundo lugar, es importante respetarse unos a otros, reconociendo que los lazos familiares entre padres e hijos, o entre cónyuges, son vínculos kármicos que se extienden a las tres existencias del pasado, el presente y el futuro.

En tercer lugar, debemos hacer una aportación positiva a la sociedad y trabajar para forjar sucesores que contribuyan de la misma manera.3

En muchos de los escritos de Nichiren Daishonin la familia es un tema central. Por ejemplo, citando a Dengyo, el Daishonin asevera: «Cuando en la familia se rinde honor con diligencia a las enseñanzas [del Sutra del loto], se logra desterrar los siete desastres con toda seguridad».4 De ahí que «fe para una familia armoniosa» sea la primera de las cinco guías eternas de la Soka Gakkai.

De más está decir que otro aspecto recurrente del Gosho son las referencias y alabanzas al Sutra del loto, como: «[L]os que hoy creen en el Sutra del loto acumularán una buena fortuna proveniente desde diez mil millas».5

LA FAMILIA EN EL SUTRA DEL LOTO: LA HISTORIA DEL REY ADORNO MARAVILLOSO

En el Sutra del loto hay un capítulo que establece los principios fundamentales para llevar a cabo una revolución familiar. Se trata del 27.º, «Asuntos pasados del rey Adorno Maravilloso».6 Aquí «asuntos pasados» hace referencia a los orígenes o a la historia de dicho rey; el texto describe la clase de persona que era, narrando sus experiencias y algunos episodios referidos a él.

Según el relato, Adorno Maravilloso vivió en un tiempo inmemorial. Su esposa se llamaba Virtud Pura y sus dos hijos, Acervo de Pureza y Ojos Puros.

La reina y los dos príncipes abrazaron la fe en la Ley expuesta por un buda llamado Sabiduría de la Flor del Rey de la Constelación del Sonido del Trueno Nebuloso. Y el único que se aferró a las enseñanzas del brahmanismo, por su profundo apego a ellas, fue el rey.

En la historia del rey Adorno Maravilloso, es el Buda quien determina en primer lugar guiar al soberano hacia el budismo. El sutra dice: «En ese momento, con el deseo de atraer y guiar al rey Adorno Maravilloso, y con un profundo sentimiento de amor compasivo hacia los seres, aquel Buda predicó el Sutra del loto».7 En otras palabras, el Buda aspira a guiar a un país de ideas erróneas hacia la felicidad mediante la enseñanza del budismo.

Al conocer el deseo del Buda, los dos hijos, Acervo de Pureza y Ojos Puros, deciden hablar con sus padres para transmitirles la enseñanza del Sutra del loto, y actúan resueltamente para responder a las expectativas de su maestro.

Los dos hablan primero con su madre, Virtud Pura. La madre les responde que deberían ir a conversar con su padre y persuadirle de que los acompañe a encontrarse con el Buda. Y entonces, ambos dicen, desconsolados: «¡Somos hijos del rey del Dharma, y sin embargo, tuvimos que nacer en esta familia de ideas erróneas!».8

EL TRASFONDO HISTÓRICO Y SOCIAL DEL CAPÍTULO «ASUNTOS PASADOS DEL REY ADORNO MARAVILLOSO» DEL SUTRA DEL LOTO

En la época en que se difundió el budismo en la India, la estructura de la sociedad reflejaba una tradición patriarcal derivada del brahmanismo, en la que el padre tenía un control absoluto sobre todos los miembros de la familia. Esto representaba, en cierto modo, una «enseñanza antigua». En ese contexto, era natural que los jóvenes y las mujeres se sintieran más atraídos por la «nueva enseñanza» que representaba el budismo. Al parecer, esto provocó conflictos en numerosas familias y, de hecho, hay textos budistas que describen esta clase de situaciones. Es probable que el capítulo «Asuntos pasados del rey Adorno Maravilloso» se haya predicado por este motivo.

Lo que se presenta en ese capítulo es, por tanto, un choque entre viejas y nuevas ideas. Una religión viva y revolucionaria, que permite a las personas modificar la realidad en un nivel profundo, seguramente encuentra la resistencia de las viejas tradiciones.

Para las gentes de la India antigua, el relato de cómo un hijo convierte a su padre contenido en «Asuntos pasados del rey Adorno Maravilloso» habrá sido todo un acontecimiento.

Como señaló el especialista en estudios budistas Hajime Nakamura: «La “obediencia absoluta y arbitraria al jefe de familia”, propia del brahmanismo tradicional, no tiene lugar en los sutras budistas».9

Pero la madre es fuerte, los alienta a que busquen cambiar la situación, y les pide que sientan benevolencia y amor compasivo hacia su padre…

Esto es algo importante. La base de todos los esfuerzos en la propagación es el firme espíritu compasivo de orar por la felicidad de la otra persona. Sin esta postura, uno no sentirá satisfacción profunda y terminará cayendo en la queja, zarandeado por la realidad y por sus propias debilidades.

Probablemente, los hermanos no podían comprender por qué su padre no abrazaba la fe, aun cuando ellos se estaban esforzando tanto. Pero tal actitud resulta de ver las cosas desde una perspectiva subjetiva y emocional. Si adoptamos una actitud negativa y pensamos «¿Por qué no logro los resultados que quiero, aun cuando me estoy esforzando tanto?» es muy probable que, por esa misma postura, no veamos resultado alguno. La fe no pasa por las reacciones temperamentales, sino por el coraje. Para ser felices, debemos tener una fe valiente.

La reina Virtud Pura posee una sabiduría que proviene de su amor compasivo. Ella sabe que, enfrentando abruptamente al padre para hablarle del budismo, los hijos no lograrán nada. Por ello les aconseja cómo proceder, diciéndoles: «Manifestadle algún prodigio sobrenatural. Cuando lo vea, seguramente sus pensamientos se purificarán y limpiarán, y nos permitirá ir al sitio donde se encuentra el Buda».10

Entonces, los dos hijos van directamente hacia el padre a mostrarle sus facultades sobrenaturales. Saltan y, en el aire, caminan de un lado a otro libremente, y se echan de espaldas; generan fuego y agua en su propio cuerpo, se vuelven tan inmensos que cubren el firmamento con él, y luego recuperan su forma original. Desaparecen en el aire y, luego, reaparecen de pronto sobre la tierra; se sumergen en el suelo como si fuese agua, y caminan sobre el agua como si fuese tierra firme.

El sutra dice que manifiestan todas estas cualidades sobrenaturales por su amor genuino y su benevolencia hacia el padre.11 En el texto sánscrito, la esencia de lo que la madre les dice a los hijos, es, más o menos, la siguiente: «Si tratáis a vuestro padre con compasión, este os responderá de la misma manera y comprenderá vuestro propósito».

Lo cierto es que Adorno Maravilloso queda fascinado al ver esas capacidades sobrenaturales. Ningún padre o madre permanece indiferente ante el espléndido desarrollo de sus hijos…

El rey une las palmas de las manos y les dice: «¿Quién es vuestro maestro? ¿De quién sois discípulos?».12 Ambos le responden con orgullo que su maestro es el Buda que expone el Sutra del loto, y que ellos son sus discípulos.

Ningún padre o madre permanece indiferente ante el espléndido desarrollo de sus hijos….

Entonces, Adorno Maravilloso decide: «Quisiera ir, ahora, a ver a vuestro maestro. Venid conmigo».13 En el sutra se lee que «[a]l oír esto, ambos hijos descendieron del aire, fueron adonde estaba su madre, unieron las palmas de sus manos y le dijeron: “Nuestro padre, el rey, por fin ha llegado a creer y a comprender. Es capaz de concebir el deseo de la iluminación suprema y perfecta. Hemos terminado de realizar la tarea del Buda, en bien de nuestro padre”».14

Podemos decir que, llegado este punto, el rey prácticamente ya ha aceptado el budismo en su fuero interno. La estrategia de los hijos ha obrado como un hechizo: ha logrado derribar los muros que atrincheraban el corazón de su padre. Tal es la fuerza de las pruebas reales. Nada es más fuerte que un resultado concreto.

LA FAMILIA, EL KOSEN-RUFU Y EL VALOR DE CADA PERSONA

La forma de asegurar la transformación de la sociedad es superar las pequeñas olas de conflicto que se alzan en el seno del hogar, una tras otra, y construir una familia armoniosa. El cambio social mediante el kosen-rufu solo puede erigirse sobre un cimiento sólido, trazado por la transformación colectiva de todas las familias.

En el budismo, todos los miembros de la familia son respetados por igual. Por ende, el budismo es incompatible con el concepto verticalista de la religión que existe en muchas sociedades, por el cual uno debe adherir sin falta a las creencias de sus antecesores.

El del pensamiento budista es un punto de vista progresista y, en este sentido, tiene mucho en común con el concepto moderno de los derechos humanos. Desde esta perspectiva, en realidad estamos hablando de un conflicto entre el humanismo y las viejas costumbres que no reconocen tales derechos, más que de la oposición entre el budismo y las religiones practicadas por los antepasados.

LA CLAVE ES REALIZAR LA PROPIA REVOLUCIÓN HUMANA

Los hijos de Adorno Maravilloso muestran una sorprendente prueba de su revolución humana. El Daishonin dice: «A la hora de juzgar el mérito relativo de las doctrinas budistas, yo, Nichiren, creo que los mejores criterios son los de la razón y la prueba documental. Y que aun más valiosa que la razón y la prueba documental es la evidencia de los hechos reales».15 En otro gosho dice: «Nada es tan certero como la prueba real».16

En definitiva, los familiares necesitan ver pruebas reales, porque son los que más nos conocen. Por muy importantes que aparentemos ser fuera del hogar, nuestra familia es la que conoce la realidad de los hechos.

Las «facultades sobrenaturales» que despliegan los hijos del rey Adorno Maravilloso no se refieren, en realidad, a la adquisición de poderes sobrehumanos, sino a la revolución humana en sí. Al decir que Acervo de Pureza y Ojos Puros despliegan facultades sobrenaturales, el sutra está considerando la capacidad de las personas de aquella época.

El gran maestro T’ien-t’ai17 lo llama «método para predicar la Ley de acuerdo con la capacidad de la sociedad». Sobre esa base, también podríamos decir que el concepto de «poder sobrenatural» apunta a enseñar el principio de que la fe permite volver posible lo imposible.

PRACTICAR LA FE CON CORAZÓN PURO Y SINCERO, TRANSFORMAR EL KARMA Y LOGRAR EL KOSEN-RUFU

Aunque es relativamente fácil barajar palabras como «prueba real» o «revolución humana», en realidad son cuestiones muy serias y complejas. Muchas personas abrazan la fe, pero muy pocas practican la fe de una manera genuina.

Lo cierto es que no se puede manifestar la budeidad practicando con actitud superficial o rutinaria. Nadie puede decir que practica el budismo de verdad si lo hace de manera egoísta o solo por motivaciones personales. Eso no sería «practicar la enseñanza del Buda», sino «practicar la enseñanza de uno mismo».

Solo es posible cambiar el karma cuando se practica la fe con corazón puro y sincero, y con el único pensamiento de lograr el kosen-rufu.

Si oramos al Gohonzon a lo largo de todos nuestros sufrimientos y angustias, con la firme determinación de que «esta es mi vida y este es mi destino, y voy a hacer mi revolución humana antes que ninguna otra cosa», sin falta veremos que se abre un camino hacia la transformación.

Desperdiciar la vida sin dar valor al tiempo, sin tomar nunca conciencia de nuestra misión, es ser como un muerto en vida. El Daishonin nos advierte: «No vivan su existencia en vano, para lamentarse los diez mil años siguientes».18

Los dos hermanos del capítulo «Asuntos pasados del rey Adorno Maravilloso» expresan la determinación de practicar una fe pura y sincera, sin especulación ni reservas.

Cuando el rey Adorno Maravilloso va a ver al Buda, lleva consigo una legión de ministros y de asistentes. Lo acompañan la reina Virtud Pura y los dos príncipes, junto con los amanuenses y la corte de cada uno de ellos. Y, finalmente, todo el palacio se convierte al budismo. Podría decirse que, en ese momento, todo un país de ideas erróneas pasa a ser una tierra de justicia.

En esta historia, la madre y los hijos son quienes le permiten al padre, el símbolo de la autoridad, cambiar su punto de vista errado. En otras palabras, los jóvenes y una mujer se ponen de pie y logran el kosen-rufu…

El rey se dirige al Buda y dice: «Estos dos hijos míos han sido mis buenos amigos. Ansiaron despertar mis raíces buenas generadas en existencias pasadas, enriquecerme y beneficiarme, y por esa razón nacieron en mi hogar».19 Es decir, llega a ser una persona capaz de sentir verdadero agradecimiento hacia sus hijos.

Si uno mismo actúa como un sol, es imposible que haya oscuridad en el mundo. Con que una sola persona en la familia sea como el sol, todo el hogar se iluminará.

Si uno mismo actúa como un sol, es imposible que haya oscuridad en el mundo. Con que una sola persona en la familia sea como el sol, todo el hogar se iluminará.

La realidad es estricta y lo peor es eludir las responsabilidades. Pensar que las cosas se arreglarán solas, de alguna manera, por el solo hecho de que practicamos no es practicar la fe. Después de orar por un objetivo, tenemos que esforzarnos con todas nuestras fuerzas, y dar lo mejor de nosotros para concretarlo. Así es la fe verdadera.

Triunfar en la sociedad mostrando pruebas reales es el camino para lograr la victoria en la familia y es la senda del kosen-rufu. Practicando esa fe que torna posible lo imposible, necesitamos orar y orar «con el fervor del que busca hacer fuego con leña húmeda o extraer agua de la tierra reseca»,20 y luego, triunfar. A eso se refieren los «poderes sobrenaturales» de los hermanos Acervo de Pureza y Ojos Puros. Mediante este esfuerzo, podemos ganar la confianza de las personas de la sociedad.

Al final del capítulo sobre el rey Adorno Maravilloso, el soberano formula el siguiente juramento al Buda: «A partir de este día, ya no seguiré los caprichos de mi propia mente, ni me entregare a ideas erróneas, ni a la arrogancia, al odio, ni a ningún otro estado espiritual dañino».21

Aunque por él mismo no había podido reconocer la verdadera enseñanza, mediante la lucha de su esposa y sus hijos, toma conciencia de la verdad. Así, de ser una persona que vive solo para sí misma, se convierte en un hombre que vive para el pueblo.

Se puede decir que el rey representa el mundo político o, en un sentido más amplio, simboliza la economía y las demás funciones sociales. Pero el capítulo «Asuntos pasados del rey Adorno Maravilloso» enseña que estas cosas no bastan para producir la felicidad: es necesario contar con una verdadera filosofía.

La política y la economía son «medios». El «fin» es la felicidad humana. Para lograr este fin, nada es tan necesario como poseer una filosofía capaz de responder las preguntas fundamentales. ¿Qué es la vida? ¿Qué es la felicidad, y como se puede lograr?

El siglo XXI tiene una sola opción: ser un período mucho más profundo, una era de la vida y una época de la filosofía, que trascienda las meras exigencias de la política y de la economía.(Texto basado en La sabiduría del «Sutra del loto»: Diálogo sobre la religión en el siglo XXI).


  1. Las cinco guías eternas de la Soka Gakkai, Rivas-Vaciamadrid: Ediciones Civilización Global 2025, pág. 3. ↩︎
  2. Ib. ↩︎
  3. Ib., pág. 4. ↩︎
  4. WND-2, pág. 1026. ↩︎
  5. Gosho de Año Nuevo, en END, págs. 1183 y 1184. ↩︎
  6. SL, cap. 27.º, pág. 309 y sigs. ↩︎
  7. Ib., págs. 309-310. ↩︎
  8. Ib., pág. 310. ↩︎
  9. NAKAMURA, Hajime: Genshi Bukkyo no Seikatsu Rinri (La ética de vida del budismo temprano), en Nakamura Hajime Senshu (Obras selectas de Hajime Nakamura), Shunjusha: Tokio, 1995, vol. 17, pág. 254. ↩︎
  10. SL, cap. 27, pág. 310. ↩︎
  11. «Manifestaron todos esos prodigios sobrenaturales para hacer que la mente de su padre, el Rey, se purificara; para hacerle creer y comprender», en SL, cap. 27, pág. 310. ↩︎
  12. Ib. ↩︎
  13. Ib., pág. 311. ↩︎
  14. Ib. ↩︎
  15. Tres maestros del Tripitaka oran para que llueva, en END, pág. 628. ↩︎
  16. Enseñanza, práctica y prueba, en END, pág. 500. ↩︎
  17. T’ien-t’ai (538-597): También conocido como el gran maestro T’ien-t’ai o Chih-i, se trata del fundador de la escuela T’ien-t’ai en China. Sus conferencias fueron compiladas en textos como Profundo significado del «Sutra del loto», Palabras y frases del «Sutra del loto» y Gran concentración e introspección. En esta última obra, que compila sus disertaciones, expone la doctrina de los «tres mil aspectos contenidos en cada instante vital». ↩︎
  18. El problema que debemos ponderar día y noche, en END, pág. 652. ↩︎
  19. SL, cap. 27.º, pág. 313. ↩︎
  20. La refutación de los actos contra la Ley y la erradicación de las faltas, en END, pág. 466. ↩︎
  21. SL, cap. 27.º, pág. 314. ↩︎