Motivados por la coincidencia del 75.º aniversario del Seikyo Shimbun, este mes, con el inicio de la nueva etapa de su publicación hermana en España, esta revista, dedicamos la segunda parte de esta sección a preguntar sobre diversas facetas de la comunicación en el mundo del budismo, en general, y del budismo Nichiren en particular a representantes de la SGEs involucrados en ellas.

Enrique, llevas años comprometido con la actividad de la Unión Budista de España y, como director de la Soka Gakkai en España, tuviste un papel especial en los preparativos y la celebración del simposio convocado en octubre pasado en el Centro Cultural Soka con el título «Budistas en la sociedad».1 ¿Cómo valoras los esfuerzos que se están realizando en estos escenarios para comunicar el valor que el budismo puede aportar no solo a sus practicantes, sino también a quienes los rodean?
Enrique Caputo: Si bien la Unión Budista de España-Federación de Entidades Budistas de España (UBE-FEBE o, sencillamente, Unión Budista) se estableció en 19922 para vehicular las relaciones de las comunidades budistas con la administración general del Estado, el reconocimiento del notorio arraigo3 del budismo en España en 2007 permitió a este ente federativo acceder a escenarios de visibilidad en la sociedad. Por ejemplo, la UBE-FEBE actualmente está representada en la Comisión Asesora de Libertad Religiosa y en la fundación pública Pluralismo y Convivencia.4
El hecho de representar al budismo en múltiples escenarios, tanto públicos como privados, nos ha llevado a recorrer un camino inédito de diálogo y comprensión entre las distintas sensibilidades presentes en la Unión Budista. Este diálogo intrarreligioso no busca uniformar, sino reunir, armonizar.
El hecho de representar al budismo en múltiples escenarios, tanto públicos como privados, nos ha llevado a recorrer un camino inédito de diálogo y comprensión.
Para mí ha sido extremadamente inspirador un mensaje transmitido por Daisaku Ikeda en su prefacio a Los escritos de Nichiren Daishonin: «De más está decir que cada credo posee características propias y elementos singulares. […] No obstante, […] subyacen percepciones y verdades convergentes, que señalan un mismo horizonte: la felicidad del ser humano. Sería tan fructífero como estimulante que, en un foro de diálogo integrado por los diversos cultos actuales, cada uno pudiese valorar las reflexiones y verdades de las demás religiones, aun reconociendo sus naturales diferencias. Esto permitiría a todas cumplir mejor su misión de guiar al género humano a la felicidad y, a la vez, expresar con mayor esplendor sus cualidades únicas».5 Estoy convencido de que el simposio «Budistas en la sociedad» ha representado un paso en esa dirección. Este escenario de diálogo interreligioso y abierto a la sociedad se ha mantenido antes, durante y después de aquel sábado de octubre. Sobre él, seguimos reflexionando y profundizando. Y, hablando específicamente de la Soka Gakkai, incentiva a los miembros de nuestra organización a «expresar con mayor esplendor sus cualidades únicas», basados en la filosofía humanista de Ikeda Sensei, en los diversos ámbitos de sus vidas cotidianas.
En la SGEs hay grupos de actividad enfocados específicamente en labores relacionadas con la comunicación, como son la traducción y la interpretación, la redacción y edición, la fotografía, la realización audiovisual o las relaciones públicas. El seminario «Budistas en la sociedad», organizado por la Unión Budista de España con la Soka Gakkai como anfitriona, involucró a varios de ellos y dio lugar a un reportaje publicado en esta revista y a varios vídeos publicados en el canal de YouTube de Ediciones Civilización Global, donde integran una lista de reproducción.

Figuras como Mahaprajapati o Nichimyo nos recuerdan la relevancia del papel de las mujeres en la historia del budismo y, específicamente, del budismo Nichiren. En la época contemporánea, el Departamento de Mujeres es un verdadero puntal de la Soka Gakkai, y sus integrantes son referentes en la transmisión de la Ley Mística. Chelo, ¿con qué actitud acometéis estos esfuerzos en una etapa en la que, entre otros importantes fenómenos sociales, la digitalización ha revolucionado los soportes de las palabras y de la letra, así como el modo en que nos relacionamos con ellas?
Chelo Pascual: Uno de los puntos fuertes que tenemos las mujeres es la facilidad para la conversación. Se trata de una generalización, claro, pero se nos conoce porque nos gusta hablar y esto, que a veces se señala con sorna, es una cualidad importante, especialmente para transmitir nuestra experiencia en la práctica del budismo. También lo es nuestra capacidad para empatizar.
En la Soka Gakkai yo he aprendido a entablar diálogos creadores de valor, es decir, diálogos de esperanza, positivos, enriquecedores. Las reuniones de diálogo son un ámbito de capacitación invaluable en este sentido. Lo más hermoso es que podemos transmitir la enseñanza budista a quienes nos rodean expresando cómo nos estamos esforzando en ponerla en práctica: mediante nuestras propias vivencias, nuestras pruebas reales de superación de desafíos mediante la fe.
Ahora todo está tan digitalizado y mediatizado… Pero, gracias a nuestra capacidad de diálogo, las mujeres podemos cultivar las relaciones directas, el contacto estrecho, especialmente con los jóvenes y los niños. Tengo un hijo que todo se lo pregunta a la IA. Sin embargo, cuando necesita aliento, viene a dialogar conmigo. No es lo mismo limitarse a hacer una pregunta (y recibir una respuesta), que compartir, que abrirse y que se abran a nosotros. Las redes y herramientas digitales pueden cumplir diversas funciones, pero no pueden sustituir ese contacto humano. Carecen de eso que en el budismo llamamos «corazón», que abarca la intención profunda, la determinación esencial.
Gracias a nuestra capacidad de diálogo, las mujeres podemos cultivar las relaciones directas […]. Las redes y herramientas digitales pueden cumplir diversas funciones, pero no pueden sustituir ese contacto humano. […] Ahora bien, las publicaciones de la órbita de la Soka Gakkai […] son capaces de vehicular el amor compasivo y el humanismo genuinamente.
Ahora bien, las publicaciones de la órbita de la Soka Gakkai y específicamente la revista CGlobal, tanto en su versión impresa como en la digital, son capaces de vehicular el amor compasivo y el humanismo genuinamente. Y al hacerlo despiertan en nosotras la sabiduría y el coraje para sacar la voz y transmitir a nuestro alrededor ese espíritu. A la par que la práctica, la lectura de la revista te renueva, te revive; activa ese deseo primordial de ayudar a todos los seres a ser felices al que hace referencia uno de los fragmentos del Sutra del loto que se recitan en el gongyo, como también las oraciones silenciosas.6
Si hablo de mi experiencia personal, la verdad es que antes a mí no me gustaba leer la revista digitalmente. La usaba solo en casos de emergencia, como cuando no me llegaba la revista física, o bien para buscar artículos anteriores. Pero no sé qué me ha pasado con la nueva web que ahora estoy encantada con ella; nunca pensé que me ocurriría… Me siento atraída a leer los artículos allí, y también a escuchar los que tienen disponible la versión en audio; leer y escuchar a la vez me ayuda a concentrarme. Hasta ahora, cuando hablaba sobre el budismo con alguien y esa persona mostraba interés, le entregaba un ejemplar de la revista. Ahora siento que puedo hacerlo tanto en papel como con un enlace a la web. Es maravilloso que en la tecnología pueda latir ese corazón: el del amor compasivo, el de Nichiren, el de nuestro maestro.

Imaginamos que el reciente lanzamiento del nuevo sitio web Revista CGlobal | Budismo, paz, cultura y educación, además de haber sido posible gracias al desarrollo de la comunidad de lectores y lectoras promovido por Mensajeros de Paz, habrá dado un nuevo impulso a esta actividad de la SGEs.7 Lola, como responsable de ella, ¿podrías compartir testimonios y experiencias que te hayan llegado, así como la determinación del equipo que lideras para esta nueva etapa?
Lola Monzón: Coincide que en la revista de enero de este año, la primera que llevó la nueva cabecera, la disertación publicada en la sección «Estudio» ilustra el modo en que el estudio budista puede sustentar una acción comprometida con la mejora de la sociedad. En ella se menciona la profunda visión del segundo presidente de la Soka Gakkai, Josei Toda, al fundar la revista mensual de estudio de la Soka Gakkai en Japón, Daibyakurenge, para suscitar un poderoso viento de nuevas ideas en el período de posguerra. Él, que había sido encarcelado como prisionero de conciencia por el régimen militarista que había llevado al país a la guerra y la destrucción, se refirió a la nueva publicación como un «gran cañón del kosen-rufu»,8 en otras palabras, una poderosa arma de paz. Eso fue en 1949.
Posteriormente, el 20 de abril de 1951, vio la luz la primera edición del Seikyo Shimbun, periódico de la Soka Gakkai en Japón. Coincidiendo con el 75.º aniversario de ese acontecimiento, la revista mensual de la SGEs –publicación hermana del Seikyo Shimbun, que comparte el compromiso de impulsar el kosen-rufu, transmitiendo aliento e inspiración a los miembros de la Soka Gakkai y a la sociedad en su conjunto– ha iniciado una nueva etapa.
El nuevo sitio web de CGlobal constituye un avance en la accesibilidad de nuestra publicación. Las distintas herramientas que ha incorporado, tales como un buscador más atractivo y ágil, la opción de reproducción del audio de los artículos más extensos o los rotafolios, que permiten una lectura digital siguiendo la misma paginación que la edición impresa, son solo algunas de las mejoras en nuestra arma de paz, tan necesaria en este momento crucial para la humanidad.
Hace poco escuché la experiencia de cómo la posibilidad de escuchar los artículos está impactando en la vida de una compañera que tiene una discapacidad visual importante. También nos han llegado varios comentarios entusiastas, como este de otra compañera: «Es alucinante el nuevo sitio web. Acceder es muchísimo más fácil. Noto que la gente está queriendo suscribirse más…».
En el equipo de responsables de Mensajeros de Paz estamos decididos a seguir avanzando en la difusión de la revista CGlobal, presentándola y alentando a la suscripción a aquellas personas que aún no la conocen o no la reciben, con la convicción de que a través de este «baluarte de la pluma»9 podemos construir una condición de vida aún más fuerte, que contribuya al cambio que la sociedad merece.
Estamos decididos a seguir avanzando en la difusión de la revista CGlobal, […] con la convicción de que a través de este “baluarte de la pluma” podemos construir una condición de vida aún más fuerte, que contribuya al cambio que la sociedad merece.
Quiero aprovechar la oportunidad para agradecer a todo el equipo editor, a las lectoras y lectores y a todas las personas que, con su dedicación, sostienen nuestras publicaciones.

Los jóvenes de hoy son nativos digitales y han crecido en pleno auge de las redes sociales. Es sabido que la información, el estímulo y la conectividad, si bien tienen aspectos indudablemente positivos, en exceso pueden dar lugar a efectos nocivos. Carola, ¿cómo hacéis frente a esta realidad desde el Departamento de Jóvenes de la SGEs?
Carola Bendinger: El tema, por supuesto, tiene muchas aristas, pero me gustaría centrarme en dos aspectos que los miembros de Soka Gakkai procuramos tener siempre presentes para alejarnos de esos efectos nocivos: la importancia de aprovechar el instante presente y el cultivo del diálogo uno a uno.
En primer lugar, en muchas ocasiones, la incapacidad de despegarse de la pantalla –derivada de mecánicas adictivas– nos distancia de la posibilidad de emplear nuestro tiempo de forma libre y consciente. Y justamente el tiempo es algo a lo que el budismo da suprema importancia. De hecho, numerosos escritos nos invitan a centrarnos en el instante presente. Daisaku Ikeda dice al respecto: «Este momento, este instante, es lo importante… No vivamos en pos de un hipotético tiempo futuro. […] Debemos volcar todo nuestro ser en el presente, pues la victoria futura está contenida en el instante actual».10
Los jóvenes en la Soka Gakkai nos centramos en crear escenarios para alentar a las personas que tenemos alrededor a la vez que construimos nuestro propio futuro. Este sentido de misión nos impele a atesorar el momento y nos aleja de vivir existencias pasivas, encadenados a una pantalla. Intentamos, así, utilizar las redes sociales y la tecnología en general como un medio para acercarnos a las personas.
Los jóvenes en la Soka Gakkai nos centramos en crear escenarios para alentar a las personas que tenemos alrededor […]. Intentamos, así, utilizar las redes sociales y la tecnología en general como un medio para acercarnos.
En segundo lugar, el propio formato de las redes sociales hace que funcionen como una plataforma para lanzar una idea breve y unilateral. La polifonía democrática del diálogo, por el contrario, requiere de una ética de la colaboración y de la posibilidad de matizar o reformular opiniones en la búsqueda de la comprensión mutua. Mediante la actividad dialógica entrenamos capacidades como la escucha, la valentía para hablar con sinceridad y el respeto a las opiniones y sentires ajenos. El intercambio de ideas, el diálogo genuino, es la base cohesionadora y cultural de la sociedad. De ahí que nos esforcemos en salir al encuentro de quienes nos rodean para generar esa clase de diálogo, particularmente con aquellos que están sufriendo. Ikeda Sensei afirma que «[e]l verdadero valor del diálogo no yace solo en los resultados que produce, sino de manera más esencial en el propio proceso de intercambio, por el cual dos espíritus se comprometen uno con otro y se elevan juntos a una instancia superadora».11 Por eso, los jóvenes Soka tenemos como base la cultura de encontrarnos de uno en uno o en grupos pequeños. En estos encuentros a menudo oramos juntos, nos escuchamos, nos alentamos y buscamos la sabiduría budista que brinde esperanza a nuestro corazón en esas circunstancias. Esta red de aliento mutuo fue tejida por los tres presidentes fundadores de la Soka Gakkai, y seguir ampliándola supone para nosotros la mayor de las alegrías.

En el nuevo sitio web de CGlobal, la sección juvenil «Jóvenes 2030: Pasos de revolución humana» tiene, además de presencia en la portada de cada número de la revista, una página propia con una concepción y diseño distintivos, que enlaza también con textos de referencia, vídeos y otros contenidos adicionales. Josei, ¿qué acogida está teniendo este nuevo recurso, y cómo os proponéis que impulse el desarrollo del Departamento de Jóvenes de la SGEs?
Josei González: Como jóvenes en esta era digital en la que vivimos, los avances en la edición web de CGlobal los hemos recibido con gran entusiasmo. En general, todas las novedades han generado una respuesta muy positiva; pero es cierto que, en particular, contar con una página específicamente dedicada a los jóvenes ha sido motivo de gran alegría y profunda motivación. Estoy convencido de que se convertirá en una auténtica fuente de aliento para muchos jóvenes.
El hecho de disponer de este espacio propio pone de manifiesto, una vez más, cómo la SGEs crea y ofrece a la juventud un escenario protagónico, singular y significativo. Tal como Ikeda Sensei siempre hizo, se nos otorga una relevancia que resulta enormemente gratificante, más aún en un momento histórico en el que muchos jóvenes sienten que su voz no es escuchada. Tanto para quienes ya formamos parte de la Soka Gakkai como para los jóvenes que accedan a esta publicación por afinidad o curiosidad, comprobar que la juventud cuenta con este altavoz constituirá un poderoso estímulo.
Este espacio propio nos permite poner en valor el título de la sección, cuyo significado se explica en «Sobre esta sección». Dicho planteamiento refleja el compromiso que asumimos como actual generación juvenil y atraviesa los distintos apartados que la conforman, que crean un ámbito de expresión propio para cada agrupación, como «Jóvenes águilas», dirigido a los estudiantes, y «Jóvenes fénix», destinado a los más pequeños.
Como jóvenes en esta era digital en la que vivimos, los avances en la edición web de CGlobal los hemos recibido con gran entusiasmo. En […] particular, contar con una página específicamente dedicada a los jóvenes ha sido motivo de gran alegría y profunda motivación.
Además, junto con aportaciones artísticas y audiovisuales que ya hemos realizado y otras que seguiremos impulsando, adquieren un especial protagonismo las experiencias de fe de compañeros y compañeras de toda España, quienes se están desafiando en los diversos ámbitos de la vida y de la sociedad.
Creo sinceramente que este espacio propio supondrá un importante impulso para nuestro departamento, porque se convierte en un valioso apoyo al compartir con otros quiénes somos y qué hacemos. Por un lado, nos permite mostrar, de una manera fresca y atractiva –con un diseño juvenil y vibrante–, en qué consiste nuestra práctica budista; y, por otro, nos brinda la oportunidad de transmitir que el movimiento de jóvenes de la SGEs es una rica confluencia de valores humanos, abierta y diversa, que nos impulsa a desarrollarnos y a crecer siendo fieles a quienes somos. Desde esta base, asumimos el compromiso de contribuir al liderazgo de la sociedad, mediante nuestro esfuerzo y dedicación, para construir un mundo sustentado en el respeto a la dignidad de la vida, la felicidad y la paz.
Las respuestas al inicio de la nueva etapa de esta revista han infundido nueva determinación a quienes están involucrados en su edición mes tras mes. Mensajes llenos de espíritu poético, animando a seguir «con ese entusiasmo empujando la evolución del alma humana» o calificando la publicación de «vibrante como el lema» de la Soka Gakkai para 2026; consultas sobre las nuevas herramientas disponibles, motivadas por el interés en usarlas; una dedicatoria enviada desde Galicia en agradecimiento por el espacio dedicado en el primer número nativo del nuevo sitio web… ¡Muchísimas gracias por todo!
- Véase el reportaje sobre el simposio publicado en CGlobal, n.º 248, diciembre 2025, sección «Especial». ↩︎
- En una primera etapa, la Unión Budista de España se llamó Federación de Comunidades Budistas de España (FCBE). ↩︎
- El notorio arraigo es un estatus jurídico con el que en España se reconoce a confesiones religiosas con presencia destacada, basada en su ámbito y número de creyentes. Regulado por el Real Decreto 593/2015 y la Ley Orgánica de Libertad Religiosa, permite firmar acuerdos de cooperación con el Estado, facilitando la igualdad, la visibilidad y el ejercicio de derechos de las minorías religiosas. ↩︎
- La Comisión Asesora de Libertad Religiosa es el órgano consultivo del Gobierno de España en materia de libertad religiosa. La Fundación Pluralismo y Convivencia es una fundación del sector público estatal adscrita al Ministerio de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, cuya misión es incentivar el reconocimiento y el acomodo de la diversidad religiosa como elementos básicos para la garantía del ejercicio efectivo de la libertad religiosa y la construcción de un adecuado marco de convivencia en el Estado. ↩︎
- END, págs. XIII y XIV. ↩︎
- En SL, cap. 16.º, pág. 230, se lee: «Mi pensamiento constante es / cómo hacer para que los seres vivos / accedan al Camino insuperable / y adquieran rápidamente el cuerpo de un buda». Esta aspiración se traduce en la última de las oraciones silenciosas de la liturgia de la Soka Gakkai para el gongyo: «Oro por la paz en el mundo y por la felicidad de todos los seres vivientes». ↩︎
- Mensajeros de Paz es el nombre de la actividad de promoción de la lectura de las publicaciones de la órbita de la Soka Gakkai en España, especialmente de CGlobal. ↩︎
- CGlobal, n.º 249, enero 2026, sección «Estudio». ↩︎
- «El baluarte de la pluma» es el nombre de un capítulo de La nueva revolución humana (concretamente el primero del volumen 10 de la obra) que Daisaku Ikeda dedicó al Seikyo Shimbun, y que contiene orientación extensible a publicaciones hermanas como CGlobal. ↩︎
- IKEDA, Daisaku: Sabiduría para ser feliz y crear la paz. Parte 1: La felicidad, capítulo 7: «Felicidad para uno mismo y para los semejantes», apartado 4. ↩︎
- IKEDA, Daisaku: Disertación pronunciada en la Universidad de Palermo, Italia, el 23 de marzo de 2007. ↩︎
