¡Vivamos una juventud de respeto a la dignidad de la vida!
Desde el Departamento de Estudiantes de la SGEs
En estos meses, los jóvenes del Departamento de Estudiantes de la SGEs hemos estudiado las propuestas de paz de nuestro maestro Daisaku Ikeda. En una época marcada por grandes desafíos personales, sociales y ambientales, sus textos nos han alentado a comprender el inmenso poder que tenemos cada uno para transformar la realidad desde nuestro interior y contribuir positivamente a la sociedad a través del estudio, la creatividad y acciones que crean valor.
Por eso, en esta segunda mitad del año, queremos profundizar en la construcción de una identidad firme que respete y valore la dignidad de la vida como eje central, para así transformar nuestro entorno desde lo más profundo.
El budismo Nichiren, que practicamos en la Soka Gakkai, nos enseña que cada vida es un tesoro inigualable. Ikeda Sensei nos alienta constantemente a ver la juventud como una etapa inestimable para cimentar convicciones, descubrir nuestra misión y construir una existencia plena. Así, el respeto por la dignidad de la vida no es solo un ideal, sino un principio vivo que se refleja en cómo nos valoramos a nosotros mismos y en cómo nos relacionamos con los demás.
Nichiren Daishonin escribió: «[Usted] es el tesoro, y la torre de los tesoros es [usted]»[1]. En palabras de Ikeda Sensei, esto significa que «nuestra existencia, por sí sola, es verdaderamente grandiosa y digna de respeto»[2]. Cuando entonamos Nam-myoho-renge-kyo, accedemos a esa torre de tesoros interior y revelamos ilimitada valentía, sabiduría y amor compasivo. Esta enseñanza afirma que no necesitamos compararnos con otros ni dejarnos influenciar por expectativas externas. Nuestra misión es descubrir y desarrollar nuestro valor inherente, con confianza y dignidad.
LA DIGNIDAD DE LA VIDA: LA BASE DE TODA TRANSFORMACIÓN
El respeto por la dignidad de todos los seres vivos es el fundamento de una auténtica cultura de paz. Ikeda Sensei dice que «la radiante luz interior de quienes han triunfado sobre dificultades ilumina a todos a su alrededor e inspira incluso a los detractores del budismo a reconocer la dignidad y la valía de su propia vida».[3]
Y algo muy importante: esa luz interior no depende de circunstancias externas, ni de logros o apariencias. Se manifiesta con el compromiso diario con nuestra revolución humana.
Ser estudiantes centrados en el respeto a la vida implica reconocer que cada uno de nosotros –y también nuestros compañeros, amigos, vecinos, profesores, familia y todas las personas que nos rodean– somos portadores de una riqueza única e irrepetible. Al desarrollar una vida auténtica, donde nuestra voz y acciones generan valor, contribuimos al bienestar propio y de los demás. Por eso, empoderarnos y valorarnos tal como somos es fundamental.
¡LA TORRE DE LOS TESOROS ESTÁ EN TI!
Seguramente cada uno de nosotros ha atravesado momentos de duda, inseguridad o comparación. Sobre esto, Ikeda Sensei escribe: «No hay necesidad de compararse con los pares, ni dejarse controlar por ellos; tampoco de ser influenciados por lo que los demás piensen de vosotros. Jamás debéis menospreciaros».[4]
Este mensaje nos recuerda que la transformación comienza cuando nos reconocemos como valiosos. Al entonar daimoku con esta convicción, vamos fortaleciendo una identidad sólida e independiente: «La fe genuina» –señala Ikeda Sensei– «proviene de nuestro interior. Es algo que cada persona debe decidir por sí misma».[5] En otras palabras, cada uno debe afirmar su dignidad con acciones diarias de valor, estudio y cuidado hacia sí mismo y hacia los demás.
EL VALOR DE SER UNO MISMO
En el budismo existe la metáfora de los cerezos, ciruelos, albaricoqueros y melocotoneros que florecen de manera distinta. También cada persona tiene una belleza y un momento únicos para brillar. Esta imagen enseña que no hay una sola manera de crecer; cada quien recorre su propio camino.
Ikeda Sensei nos alienta: «Brillad de la manera que os resulte más natural y auténtica. No hay motivo para ponerse impacientes o llenarse de preocupaciones. Sin falta llegará para vosotros la hora de florecer».[6]
En el mundo académico, muchas veces sentimos que la competencia lo domina todo. Pero Sensei nos recuerda que no debemos ajustarnos a una única medida de éxito. Lo importante es avanzar fieles a nosotros mismos, desarrollando nuestras cualidades con constancia y alegría.
¡SEAMOS JÓVENES QUE CONSTRUYAN UNA CULTURA DE PAZ!
El futuro que anhelamos comienza con nuestras decisiones de hoy. Nosotros, como miembros del Departamento de Estudiantes, nos esforzamos por desarrollar nuestro potencial para que, en el futuro, desde nuestras profesiones –medicina, ingeniería, artes, pedagogía y un largo etcétera– nos convirtamos en pilares de una cultura de paz, fundada en el respeto y el diálogo.
Josei Toda solía decir: «¡No temáis! ¡Vivid resueltamente, como leones!»[7]. Tomando las palabras de su maestro, Daisaku Ikeda nos alienta a buscar una filosofía que dé sentido a nuestra vida: «Los jóvenes buscan una filosofía en la cual basar su vida. Esa búsqueda los lleva a escalar cumbres cada vez más altas».[8]
Y en esa escalada no estamos solos. El camino del bodisatva es un sendero de solidaridad, donde maestro y discípulo, amigos y compañeros avanzamos juntos por el bien de la humanidad: «Dedicarnos al kosen-rufu junto a nuestros camaradas y perseverar en la práctica del bodisatva nos permite romper la coraza de nuestro ego […] y coronar nuestra existencia de victorias, con tranquilidad y alegría»,[9] dijo Ikeda Sensei.
UNA JUVENTUD QUE ILUMINA LA HISTORIA
En este momento crucial de la historia, el mundo necesita más que nunca personas que vivan con convicción, pasión y profundo respeto por la dignidad de cada vida. Esa es nuestra gran misión como estudiantes de la SGEs: formarnos con el juramento de contribuir al bienestar de todos y vivir con un corazón valiente.
Cada uno de nosotros es una torre de tesoros. Cada uno posee un potencial único e ilimitado. ¡Profundicemos juntos en este tema esencial en el curso del Departamento de Estudiantes de este mes, para que esta convicción brille siempre como un faro que guíe nuestras decisiones, nuestros vínculos y nuestra vida!
[1] ↑ IKEDA, Daisaku: «¡Sed siempre fieles a vosotros mismos!» Mirai Journal, 1/9/2023.
[2] ↑ Ib.
[3] ↑ Véase CG, n.º 219, julio de 2023, sección «Estudio».
[4] ↑ IKEDA, Daisaku: «¡Sed siempre fieles a vosotros mismos!» Mirai Journal, 1/09/2013.
[5] ↑ Véase CG n.º 219, julio de 2023, sección «Estudio».
[6] ↑ IKEDA, Daisaku: «Florecer fieles a nuestro propio modo», Seikyo Shimbun 13/04/2014.
[7] ↑ Véase CG, nº 219, julio de 2023, sección «Estudio».
[8] ↑ Ib.
[9] ↑Ib.
