#DespiertaPaz2026: Nuestra compartida humanidad
Hacia el 4 de octubre
Estamos a tan solo un mes de la 3.ª edición de las asambleas #Despiertapaz2026, y los jóvenes de la SGEs nos estamos preparando para hacer de ese día un punto de inflexión en nuestro compromiso de construir una sociedad de paz duradera. Estamos convencidos de que la transformación interior y el diálogo creador de valor son motores fundamentales para movernos en esa dirección.
Existe una certeza que atraviesa los caminos de los grandes pacifistas del tormentoso siglo XX, como el Mahatma Gandhi, Nelson Mandela, Martin Luther King Jr. o Daisaku Ikeda: la violencia solo puede ser contrarrestada con la no violencia. «Así como el fuego se apaga con el agua, el odio solo puede ser derrotado por el amor y la compasión»,1 dice Ikeda Sensei. Pero el primer paso, y tal vez el más difícil, es el de transformarse uno mismo: no solo abrazar la convicción de la no violencia activa, sino también comportarse de acuerdo con ella.
Las historias de los grandes promotores de la paz tienen un factor común: todos se centran en las personas, en el esfuerzo constante por erradicar el sufrimiento de la gente común.
En su declaración con motivo del 80.º aniversario del final de la Segunda Guerra Mundial, «Hacia un siglo sin guerras», Minoru Harada recordaba la indignación de Sensei frente a las imágenes que llegaban de la guerra de Vietnam:
De las muchas fotografías que se han tomado sobre la embarrada guerra de Vietnam, ninguna es más elocuente ni más conmovedora que la imagen de una madre que huye de los disparos con su hijo en brazos. […]
De no haber sido por la guerra habrían tenido, probablemente, vidas felices. ¿Por qué, entonces, y con qué propósito, les arrebataron esa felicidad?2
En muchos foros, Ikeda Sensei ha hecho hincapié en la importancia de reconocernos como familia humana y vincularnos con los demás basados en esa conciencia; así que, en definitiva, infligir cualquier tipo de violencia sobre otro es igual que hacerlo sobre un miembro de nuestra propia familia. Al respecto, aseveró:
Jamás perdamos de vista la importancia que tiene y seguirá teniendo el ser humano, por mucho que avancen la tecnología y las comunicaciones. El factor decisivo y protagónico en la creación de la cultura es el individuo, la personalidad de cada hombre y mujer. De varios factores depende que los movimientos populares que hoy están surgiendo triunfen a la hora de crear una cultura de paz. Lo primero es trascender el apego excesivo a las diferencias, conducta que se halla profundamente arraigada en la psicología individual. También hay que comenzar a dialogar sobre la base de nuestra pertenencia común al género humano. Creo que solo será posible transformarnos a nosotros mismos y transformar nuestra sociedad cuando confrontemos este complejo e intenso desafío.3
En este mes que queda hacia las asambleas #Despiertapaz2026, transformémonos y dialoguemos. ¡Hagámoslo por el bien de nuestra gran familia humana!
Lee acerca de los pasos de revolución humana de Edoardo Vanni, de Sevilla
- IKEDA, Daisaku: The Courage of Nonviolence (El coraje de la no violencia), disponible en <https://www.daisakuikeda.org/main/peacebuild/essays-on-peace/p-nonviol.html>. ↩︎
- CGlobal n.º 247 de noviembre 2025, sección «Especial». ↩︎
- IKEDA, Daisaku: La paz por medio del diálogo: es tiempo de conversar. Reflexiones sobre una cultura de paz, disponible en < https://www.daisakuikeda.org/es/sub/resources/works/props/peace-proposal-2000.html>. ↩︎
