El valor de ponerse de pie con un compromiso inquebrantable

Recursos para la introducción de las reuniones de diálogo de la SGEs

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¡Por eso, les digo a ustedes, mis discípulos: hagan la prueba de practicar tal como enseña el Sutra del loto y esfuércense sin escatimar la vida! ¡Pongan a prueba, ahora, la verdad del budismo! 

↳ Pasaje de La selección del tiempo, en END, pág. 612.  Se puede leer más sobre el contexto de este tratado en las entregas de la sección «Estudio» incluidas en este número y el anterior.

En el tramo final de La selección del tiempo, Nichiren Daishonin pide a sus discípulos que se pongan de pie junto con él y se dediquen sin escatimar la vida a la propagación de la Ley Mística, que es la voluntad y el deseo del Buda. Su deseo es que sus discípulos puedan experimentar, como él, el estado de vida inconmensurable que desarrollan quienes practican el Sutra del loto.

El Daishonin libró una contienda implacable para demostrar que el Sutra del loto era, verdaderamente, la enseñanza más excelsa del Buda. Él, que en sus palabras nació como «hijo de un plebeyo», luchó con valentía a través de persecuciones interminables, con el único deseo de que sus congéneres pudieran acceder a la felicidad. Al leer el Sutra del loto con su vida, reveló su budeidad inherente –en otras palabras, un estado indestructible de felicidad absoluta–. Ansiaba permitir a todos sus discípulos lograr el mismo estado de vida que él, inmenso como el universo, y experimentar buena fortuna y beneficios sin límite. Con ese fin, los instaba a que lo lograran por sí mismos.

Sin un compromiso absoluto, nadie puede perseverar en la lucha por propagar la enseñanza correcta en el Último Día. Pero si no se asume esta contienda, la enseñanza del Sutra del loto se oscurecerá y se perderá, y el Último Día quedará envuelto en la penumbra eternamente. Si dedicamos esfuerzos tibios o condicionados y somos vencidos, la oscuridad de la época no hará más que intensificarse.

Cuando desarrollemos montañas colosales de valores humanos que hagan una contribución positiva a la humanidad, e inmensos océanos de personas comunes que trabajen unidas por la felicidad de la gente, el budismo de Nichiren Daishonin iluminará realmente a toda la humanidad. Los devotos del Sutra del loto son quienes crean esta gran corriente del kosen-rufu global.[1]

La fuerza motriz de la propagación de la Ley Mística en el Último Día de la Ley es lo que está en la base de la práctica del shakubuku: el amor compasivo. En uno de sus escritos, Daisaku Ikeda analizó y reflexionó sobre el ejercicio de esta virtud con las siguientes palabras:

[E]n japonés, el amor compasivo se expresa con el término jihiJi significa amar y orientar a alguien como haríamos con nuestros propios hijos; hi, por su parte, es condolerse de los sufrimientos que abruman a las personas y sentir el dolor ajeno como algo propio.

Cuando los hijos son educados con estos dos aspectos –la aceptación de un amor generoso y la guía de un amor estricto–, desarrollan riqueza interior y adquieren una buena personalidad. Si los padres solo los consienten, no aprenderán a ser autónomos. Y si los reprimen y coartan, tampoco podrán expresar libremente su individualidad.

El Buda guía a los seres humanos encarnando la virtud de un padre en sus diversos aspectos. No se centra únicamente en aliviar el sufrimiento; además, enseña a la gente el camino correcto para transitar la vida y alienta a elevar su estado de vida de manera que pueda ser realmente feliz. El shakubuku no es otra cosa que esta práctica compasiva de «eliminar el sufrimiento e impartir alegría».[2]

Grupo Eguzkilore | Foto enviada por Maite de Diego

En el nombre de este grupo de diálogo de Galdakao convergen el espíritu del budismo Nichiren (que, recordemos, significa «sol-loto») y la cultura vasca. Eguzkilore es la flor (lore) del sol (eguzki), y su forma realmente evoca la del astro, más aún cuando sus pétalos son vistos con las hojas como trasfondo. De acuerdo con la tradición, colgar un ejemplar de esta planta –la carlina acaulis– en la puerta de una casa la protege de las funciones negativas. Lo cierto es que la imagen de la reunión de diálogo de noviembre que nos han enviado transmite la calidez y la fragancia propias de un grupo en flor. ¡Enhorabuena!

Envío de imágenes a: prensa@ediciones-civilizacionglobal.com


[1]Párrafos extraídos del artículo publicado en la sección «Estudio» de este número.

[2]IKEDA, Daisaku: Sabiduría para ser feliz y crear la paz. Parte 2: La revolución humana, Rivas-Vaciamadrid: Ediciones Civilización Global, 2022, pág. 219.