Disertación acerca de «Sobre la reconvención a Hachiman»

Publicamos la que fue primera entrega de la serie «Iluminando el mundo con el budismo del sol», en la que Daisaku Ikeda estudia dos pasajes donde Nichiren Daishonin trata la difusión del budismo.
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LA TRANSMISIÓN DEL BUDISMO AL OESTE: ESFORZARNOS CON UN JURAMENTO COMPASIVO POR LA FELICIDAD DE TODAS LAS PERSONAS

Hoy, una vez más, el sol se eleva en el cielo del levante.

Todas las mañanas, el sol disipa la oscuridad e ilumina la tierra, emitiendo una luz más intensa a medida que asciende en el cielo. Sus rayos y su calidez despiertan y nutren la vida en todos los seres.

El sol es un símbolo de esperanza ilimitada y de pasión infinita. Está constantemente en movimiento, jamás se detiene, y envuelve todas las cosas con su luz benevolente.

El budismo Nichiren es el budismo del sol. Proyectemos a todas las personas del mundo, entonces, la gran luz de la sabiduría y el amor compasivo que emite el Sutra del loto. Irradiemos la luz del humanismo budista a nuestro planeta, aún en la penumbra del sufrimiento, y ampliemos jubilosamente el círculo de «flores humanas»1 que muestran la victoria del pueblo.

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El 3 de mayo es el día en que mi maestro, Josei Toda, asumió la segunda presidencia de la Soka Gakkai, en 1951. También es el día en que yo, su discípulo, unido a su propósito y su espíritu, me puse de pie como presidente en 1960.

Tras superar con éxito sus problemas de negocios, Toda Sensei decidió finalmente aceptar la presidencia de la Soka Gakkai en la primavera de 1951. Recuerdo que en marzo de ese año, con enorme seriedad, me dio una clase acerca de este escrito: Sobre la reconvención a Hachiman.

En ese momento, la península de Corea estaba dividida por una guerra despiadada. El pueblo asiático, que ya había sufrido una agonía atroz durante la Segunda Guerra Mundial, se veía expuesto una vez más al tormento del conflicto bélico. Mi maestro, solidarizándose con la población de Corea por su sufrimiento, declaró audazmente que había llegado la hora del kosen-rufu y se puso en marcha con determinación. No es una coincidencia que, durante esa época, citara un pasaje de Sobre la reconvención a Hachiman en un ensayo titulado «El kosen-rufu y la guerra de Corea», publicado en la revista de estudio de la Soka Gakkai, Daibyakurenge, en mayo de 1951.

Han transcurrido cincuenta y cinco años [en 2015] desde que asumí la conducción de nuestro movimiento para cumplir mi misión en esta existencia: continuar la lucha de mi maestro por convertir una época de guerra en una era de paz, y construir un mundo cuyos habitantes puedan vivir en paz y en seguridad. En todo ese tiempo, ni una sola vez olvidé mi juramento.

En esta primera entrega de la […] serie, Iluminando el mundo con el budismo del sol, estudiaremos la parte final de Sobre la reconvención a Hachiman, que contiene la predicción del Daishonin sobre la transmisión del budismo al oeste.2

Cada vez que leo este pasaje, recuerdo vivamente que el humanismo del budismo Nichiren es el sol que puede iluminar el mundo entero, y que, por fin, ha llegado la hora de que esto suceda. Son palabras que me inspiran a renovar mi determinación por el kosen-rufu mundial, y me llenan de valor para continuar mi tarea.

*

Otra forma de llamar a la India, el lugar donde el Buda hizo su aparición en este mundo, es la Tierra de la Luna.3 Y al Japón se lo conoce como la Tierra del Sol. ¿Hay alguna razón por la cual no deba aparecer un sabio en este país?

La luna se desplaza de oeste a este,4 señal de que el budismo de la India se propaga en dirección oriental. El sol se eleva por el este; esta auspiciosa señal indica que el budismo del Japón está destinado a regresar a la Tierra de la Luna.5

LA LLEGADA DE LA ÉPOCA DEL KOSEN-RUFU MUNDIAL

Nichiren Daishonin redactó Sobre la reconvención a Hachiman en diciembre de 1280, estando en Minobu.6 Es un escrito de profunda trascendencia, dirigido a todos sus seguidores.

Fue un momento turbulento de la historia de Japón. El país enfrentaba la amenaza de una segunda invasión mongola, y el mes anterior se había incendiado por completo el santuario dedicado al gran bodisatva Hachiman, a quien se consideraba la deidad tutelar del Gobierno militar de Kamakura.

Además, y como mostró la persecución de Atsuhara7 [que tuvo un momento crítico el año anterior, 1279], los seguidores del Daishonin se veían sometidos a una represión implacable. En tales circunstancias, el Daishonin siguió liderando intrépidamente la gran contienda del kosen-rufu.

En este escrito, se compara el movimiento de la luna y del sol, respectivamente, con el desplazamiento gradual del budismo desde la India hacia el este, en el pasado, y desde Japón hacia el oeste, en el futuro.

Si se marca en el cielo la posición de la luna, noche tras noche, parece moverse gradualmente de oeste a este. En otras palabras, la luna nueva aparece en el cielo occidental antes de ponerse rápidamente; el cuarto creciente se ve por primera vez en el cielo del sur, y la luna llena se eleva con todo su brillo en el cielo del este.

Cuando el Daishonin dice que «la luna avanza de oeste a este»,8 está comparando este movimiento aparente de la luna con la propagación gradual del budismo de la India hacia Oriente.

El budismo de Shakyamuni, que apareció en la lejana tierra occidental de la India, también conocida como la Tierra de la Luna, pasó por Asia Central, China y la península de Corea antes de llegar finalmente a Japón, en una gran marea de intercambios culturales que avanzó de oeste a este a través de Asia.

Desde el punto de vista de los tres períodos de los días Primero, Medio y Último de la Ley, esta transmisión de enseñanzas budistas tuvo lugar en los días Primero y Medio.

Sin embargo, en el Último Día de la Ley, así como el sol asoma en el levante y atraviesa el cielo hacia el poniente, el budismo del sol de Nichiren Daishonin regresará hacia occidente.

El Daishonin ya había escrito sobre este cambio de dirección en la corriente transmisora del budismo, y ya había expresado su visión sobre la propagación amplia y universal en el Último Día de la Ley, en un escrito titulado Sobre la profecía del Buda, que redactó en 1273 durante su exilio en Sado:

La luna aparece por el oeste y proyecta su luz en dirección al este, pero en cambio el sol asoma por el Levante y proyecta sus rayos hacia el Poniente. Lo mismo puede decirse del budismo. Se propagó de oeste a este en los días Primero y Medio de la Ley, pero viajará de este a oeste en el Último Día. […] Digo que, sin falta, el budismo surgirá y se propagará desde el este, desde la tierra del Japón.9

ACEPTAR LA MISIÓN DE PROPAGAR EL BUDISMO EN EL MUNDO SAHA

Ante todo, me gustaría destacar que, en este escrito, el Daishonin compara doblemente el Sutra del loto: con la luna, mientras Shakyamuni vivía, y con el sol, en la época posterior a su muerte.

Ningún otro texto del budismo Mahayana se centra tan intensamente como el Sutra del loto en permitir lograr la iluminación a toda la población de este «mundo saha» o de «todo Jambudvipa».

¿Qué clase de lugar es el mundo saha? Saha significa «mundo de resistencia». Es un lugar donde debemos sobrellevar sufrimientos. Los habitantes del mundo saha, afligidos por los deseos mundanos, son vistos desfavorablemente como personas que «se entregan a la corrupción y al mal, plagadas de una extrema arrogancia, dotadas de méritos superficiales, irascibles, impuras, aduladoras, engañosas, y dueñas de un corazón insincero».10

El Buda es conocido también como «El Que Puede Resistir», porque es valiente y puede avanzar con constancia y gran entereza, siempre ayudando a lograr la iluminación a las personas de este mundo colmado de sufrimientos. Los Bodisatvas de la Tierra descritos en el Sutra del loto son discípulos directos de Shakyamuni. Surgen intrépidamente para hacer su aparición en este mundo, felices de poder propagar el Sutra del loto en este mundo saha.

En Sobre la reconvención a Hachiman, el Daishonin describe el espíritu con el cual se ha consagrado a la lucha de propagar la Ley Mística en todo momento, desde que estableció su enseñanza para los que viven en el mundo saha:

Durante los últimos veintiocho años, desde el vigésimo octavo día del cuarto mes [28 de abril] del quinto año de la era Kencho [1253], signo cíclico mizunoto-ushi, hasta el presente, duodécimo mes del tercer año de la era Koan [diciembre de 1280], siglo cíclico kanoe-tatsu, yo, Nichiren, no he hecho otra cosa que trabajar exclusivamente para poner los cinco o siete caracteres de Myoho-renge-kyo11 en boca de todos los seres de la tierra del Japón. En esta acción, he desplegado la clase de amor compasivo que posee una madre cuando se empeña en llevar la leche a la boca de su bebé.12

La Soka Gakkai es la organización que, de acuerdo con la intención y el deseo del Buda, ha promovido el kosen-rufu en el mundo real con el juramento de llevar a cabo el gran amor compasivo del Daishonin. Tsunesaburo Makiguchi, fundador de nuestro movimiento Soka, había subrayado este pasaje en su propio ejemplar de los escritos del Daishonin.

En febrero de 1961, en mi primer viaje a la India, estuve en Bodhgaya, el lugar donde Shakyamuni logró la iluminación. En esa oportunidad, dejé allí un monolito como símbolo del inicio de la transmisión del budismo hacia occidente, y renové mi juramento de propagar el budismo Nichiren en toda Asia y en el mundo entero.13 Desde entonces ha transcurrido más de medio siglo, y la Ley Mística se ha propagado a 192 países y territorios, envolviendo en su luz compasiva a los pueblos de todo el mundo.

El doctor Lokesh Chandra, director de la Academia Internacional de Cultura India, ha comentado que, gracias a la labor del movimiento Soka, «el Sutra del loto se ha difundido desde Japón al mundo. […] Así como el sol se desplaza de oriente a occidente, el Sutra del loto está siguiendo un “periplo” de oriente a occidente, recorriendo todos los países del mundo. Es algo espléndido».14 Uno de los pensadores más destacados de la India testimonia la importancia de nuestra tarea, así como el buda Muchos Tesoros, en el Sutra del loto, testimonia la validez de las enseñanzas de Shakyamuni.

*

La luz de la luna no es muy brillante, pues el Buda enseñó [el Sutra del loto en la India] durante solo ocho años de su vida. Pero la luz del sol es brillante, mucho más intensa que la de la luna, y este indicio prenuncia que el budismo del Japón está destinado a iluminar la prolongada oscuridad del quinto período de quinientos años [con el cual comienza el Último Día de la Ley].

El Buda no tomó medidas para corregir a quienes denigraban las enseñanzas del Sutra del loto porque cuando él vivía todavía no habían surgido estas personas. Pero en el Último Día de la Ley, los enemigos formidables del vehículo único15 abundan por doquier. Este es el momento de beneficiar al mundo de la misma manera que lo hizo el bodisatva Jamás Despreciar.16 ¡Cada uno de ustedes, mis discípulos, debe trabajar con diligencia en ello, debe trabajar con diligencia en ello!17

ILUMINAR LA PROLONGADA OSCURIDAD DEL ÚLTIMO DÍA DE LA LEY

Aquí se compara el Sutra del loto con la luz de la luna «pues el Buda enseñó [el Sutra del loto en la India] durante solo ocho años de su vida».18 El sol destinado a iluminar la «prolongada oscuridad»19 del Último Día de la Ley es, también, el Sutra del loto. Tanto el sol como la luna son símbolos del Sutra del loto, similares en su propósito, ambos representan el deseo de iluminar a todos los seres del mundo saha.

En este escrito, el Daishonin compara el brillo del sol con el de la luna para expresar su conciencia de que, desafortunadamente, el budismo se había perdido en la India, cuna de Shakyamuni y del Sutra del loto.

En Sobre la profecía del Buda, explica que, en la época de la dinastía Tang, el budismo ya se había extraviado en la India, y por eso había que buscarlo en China. Además, destaca que aun en este último país, diversas invasiones de pueblos foráneos del norte, ocurridas durante la dinastía Song, habían provocado la extinción no solo de la dinastía Song septentrional, sino también del budismo.20

Para los habitantes de Japón en la época del Daishonin, la India, China y Japón venían a representar la totalidad del mundo; era una noción aceptada que el budismo había desaparecido de la India y de China.

Por eso, era crucial restituir a esas tierras la gran luz de la sabiduría del Sutra del loto, para que, como un sol brillante, disipara la oscuridad sufriente de todos los seres. La transmisión del budismo al oeste se refiere a una revitalización del humanismo budista para nutrir el corazón de las personas por toda la eternidad.

DESTRUIR LA PENUMBRA DE LA FALTA DE CONFIANZA EN LA HUMANIDAD

En Sobre la reconvención a Hachiman, el Daishonin declara que «los enemigos formidables del vehículo único»,21 es decir, los que actúan contra la Ley y rechazan las enseñanzas del Sutra del loto, proliferan y abundan en la época malvada del Último Día de la Ley.

El Sutra del loto enseña que todas las personas son infinitamente dignas de respeto y que poseen dentro de sí la naturaleza de Buda, el gran estado de vida de la budeidad. Cada individuo es noble y preciado. La característica esencial de las acciones contra la Ley es la ignorancia u oscuridad que vuelve a las personas incapaces de creer en el brillo intrínseco y en el potencial ilimitado de su vida.

El Daishonin dice que, si reconociendo esta verdad sobre los actos contra la Ley, él la ignorase y no hiciese nada al respecto, también sería culpable de esa misma gravísima falta contra la Ley, y generaría un tremendo karma negativo que lo hundiría en el infierno del sufrimiento incesante durante una eternidad. ¿Cómo, entonces, podría no denunciar este error, aunque eso pusiera su vida en riesgo?22 

Luego, indica que los sufrimientos aparentemente distintos que experimentan las personas derivan todos de una misma causa –actuar contra las enseñanzas del Sutra del loto–: «Según refiere el Sutra del nirvana, “los diversos sufrimientos que sobrellevan todos los seres son los propios padecimientos de El Que Así Llega”. Y yo, Nichiren, declaro que las aflicciones que padecen todos los seres brotan de esta sola causa: son todas las propias aflicciones de Nichiren».23 

Enseñar a los demás la Ley Mística es una lucha contra la denigración fundamental de la vida y contra la falta de fe en la humanidad en las que consisten, esencialmente, los actos contra el Sutra del loto. Enseñar a los demás la Ley Mística constituye la práctica suprema del amor compasivo, derivado del compromiso de eliminar la causa principal del sufrimiento humano. Al mismo tiempo, como esto disipa la oscuridad o ignorancia que anida en la vida de las personas, también provoca una reacción representada por la aparición de los tres obstáculos y los cuatro demonios,24 y de los tres enemigos poderosos.25

En el Sutra del loto, el bodisatva Jamás Despreciar corporifica este compromiso abnegado de transmitir a los demás el corazón del Sutra del loto. Sus esfuerzos generan, como resultado, un aluvión de insultos y ataques con palos y piedras; pero a través de vincular a sus perseguidores con el budismo, Jamás Despreciar logra, finalmente, conducirlos a todos a la iluminación.

En este escrito, el Daishonin pide a sus discípulos que se dediquen a «beneficiar al mundo de la misma manera que lo hizo el bodisatva Jamás Despreciar».26 A través de nuestros esfuerzos por compartir el budismo con los demás, de la misma manera que lo hizo el bodisatva Jamás Despreciar, lograremos sin falta el kosen-rufu en el Último Día de la Ley.

LOGRAR LA PAZ A TRAVÉS DEL PODER DEL DIÁLOGO

Aprendamos algo más sobre la práctica del bodisatva Jamás Despreciar.

Este bodisatva reconocía la noble naturaleza de Buda de cada persona con la que se encontraba y se inclinaba en reverencia ante ella. Así pues, su práctica significaba mostrar supremo respeto a todos los seres humanos, a partir de su profunda convicción en la dignidad de su propia vida y de la vida ajena.

Su práctica era absolutamente no violenta, y comprometida por completo con la búsqueda del diálogo. Aunque físicamente era atacado con piedras y palos, él nunca respondía con la violencia.

Cuando todo parecía indicar que iba a ser objeto de daños físicos, corría, se reparaba y declaraba: «¡Nunca me atrevería a menospreciaros, ya que todos lograréis la Budeidad con certeza!».27 Eludía la violencia sabiamente, y seguía persistiendo en su afán de despertar la conciencia de las personas.

En un diálogo sobre la no violencia con el reconocido politólogo Glenn Paige, quien dedicó su vida a la búsqueda de una «sociedad que renuncie a matar», mencioné el ejemplo del bodisatva Jamás Despreciar. Expliqué que este bodisatva, aun sometido a reacciones de violencia física y verbal, seguía manteniendo su fe en la naturaleza de Buda inherente a todos los seres, respetando a todos y negándose a despreciar a nadie.28 

El doctor Paige expresó su admiración y sus elevadas esperanzas en nuestro movimiento de paz.

En un texto budista temprano, Shakyamuni enseña a sus seguidores a «no destruir la vida ni hacer que otros la destruyan, y a no aprobar la matanza de otros».29

Dice que no debemos permitirnos ni permitir a los demás acumular el karma negativo derivado de causar la muerte. Creo que la filosofía budista representada en la práctica del bodisatva Jamás Despreciar, junto con estas palabras de oro de Shakyamuni, pueden ser una poderosa fuente de iluminación para los movimientos de paz y de no violencia de nuestro mundo moderno.

El Daishonin escribe:

El corazón de todas las enseñanzas que el Buda expuso a lo largo de su vida es el Sutra del loto, y el corazón de la práctica de este sutra se encuentra en el capítulo «El bodhisattva Jamás Despreciar». ¿Qué significa el profundo respeto que el bodhisattva Jamás Despreciar sentía hacia todas las personas? El propósito con el cual nació en este mundo el buda Shakyamuni, señor de las enseñanzas, yace en su comportamiento como ser humano.30

Hablando de su significado noble, elevado y amplio, Toda Sensei decía que nuestro movimiento por el kosen-rufu era una contienda por elevar el estado de vida de toda la humanidad. La práctica de respetar a cada individuo que llevó a cabo el bodisatva Jamás Despreciar representa los cimientos de esa grandiosa gesta.

AVANZAR CON VALENTÍA EN LA NUEVA ERA DEL KOSEN-RUFU MUNDIAL

La nueva era del kosen-rufu mundial ya está en marcha, y esto posee un gran significado.

En primer lugar, la conciencia de ser Bodisatvas de la Tierra se ha expandido entre nuestros miembros en todo el mundo. Con esta conciencia, los miembros de la Soka Gakkai de cada lugar se están poniendo de pie enérgicamente para asumir la responsabilidad del kosen-rufu en su comunidad y en sus países.

En noviembre del año pasado (2014), me encontré con un grupo de estos Bodisatvas de la Tierra –responsables de la Soka Gakkai de todo el mundo– en la Sede del Gran Juramento del Kosen-rufu, en el complejo de nuestra sede central, en Shinanomachi, Tokio.

Todos irradiaban esperanza. Sus radiantes rostros expresaban la determinación y el entusiasmo de asumir la responsabilidad del kosen-rufu en sus países. En ellos resplandecía el orgullo de ser Bodisatvas de la Tierra, trascendiendo todas las diferencias de nacionalidad, etnia, idioma o cultura. Nada me podría hacer más feliz.

Tenemos multitud de individuos valiosos unidos en la lucha conjunta de maestro y discípulo en todo el mundo. En particular, quienes están marchando a la vanguardia son los jóvenes. Este sorprendente crecimiento de la conciencia de nuestros miembros acerca de su misión como Bodisatvas de la Tierra significa, para la Soka Gakkai, «descartar lo transitorio y revelar lo verdadero».

En segundo lugar, en cada región de nuestro planeta los miembros de la Soka Gakkai están construyendo redes basadas en el humanismo, trascendiendo las diferencias de credo o pertenencia religiosa. Están creando vínculos solidarios que buscan promover la bondad humana. En todo el mundo se están llevando a cabo reuniones de diálogo, verdaderos encuentros de «flores humanas». En ellos se gesta un espacio real de paz y de armonía en el siglo XXI, enfocado en el respeto a la vida y a cada ser humano, tal como describe el Sutra del loto.

Los miembros crean múltiples lazos de respeto mutuo con otras personas y, de esa manera, construyen fortalezas de paz inexpugnables en cada lugar.

En tercer lugar, nuestro movimiento Soka está creando una marea de esperanza renovada en todo el planeta. En muchos lugares del mundo, a tono con esta época de impureza y de maldad, las personas viven expuestas al sufrimiento y la desolación. Y a medida que crece la desconfianza entre los seres humanos, también lo hacen, a escala global, las situaciones paradigmáticas del Último Día de la Ley.

Por eso, personas lúcidas y conscientes en todo el mundo esperan el surgimiento de una religión de esperanza, que promueva la revitalización y la respuesta positiva ante la adversidad, y de una filosofía que permita a las personas revelar su potencial interior.

Ha llegado la época en que los miembros de la Soka Gakkai muestren su verdadera fortaleza como Bodisatvas de la Tierra. El mundo entero aguarda con expectación el surgimiento de un grupo de personas que «iluminen la prolongada oscuridad» del Último Día de la Ley.31 Están dadas todas las condiciones para que nuestros miembros en todo el mundo desempeñen un papel activo y sean los constructores de una nueva cultura global. Como elocuente testimonio de la transmisión del budismo al oeste, las exuberantes iniciativas de los Bodisatvas de la Tierra han dado lugar a una nueva era en que el budismo del sol ilumina la faz del mundo.

HEREDAR LA GRANDIOSA VISIÓN DEL DAISHONIN

La clave para crear una nueva época es la acción.

En definitiva, el budismo del sol se funda en los esfuerzos por alentar y revitalizar a todas las personas que sufren, en cualquier época y lugar.

El capítulo «Poderes sobrenaturales de El Que Así Llega» (21.º) del Sutra del loto describe la conducta del bodisatva Prácticas Superiores y de otros Bodisatvas de la Tierra con estas palabras:

Así como la luz del sol y de la luna
disipa totalmente la penumbra y la oscuridad,
así esta persona, a su paso por el mundo,
puede erradicar la oscuridad de los seres vivos.32 

Tanto Makiguchi Sensei como Toda Sensei encontraban un profundo significado en este pasaje.

«A su paso por el mundo»33 significa recorrer la Tierra y estar activos en la sociedad. Los Bodisatvas de la Tierra están activos en el mundo real, donde construyen relaciones con un sinfín de personas, disipan la oscuridad del sufrimiento, y alumbran la vida de todos con fortaleza y alegría de vivir.

Nikko Shonin,34 heredero de la gran visión del Daishonin sobre la transmisión del budismo hacia el oeste, señala: «Así como los textos sánscritos fueron traducidos al chino y al japonés cuando el budismo de la India se transmitió hacia el este, las escrituras sagradas de este país [del Japón] deberán traducirse del japonés al chino y al sánscrito cuando llegue la época de la amplia propagación universal».35 Estas palabras expresan su fervoroso y solemne deseo, como discípulo unido espiritualmente al corazón de su maestro, de que los escritos del Daishonin sean traducidos y comunicados al mundo entero.

La Soka Gakkai ha heredado este espíritu de maestro y discípulo. En su prefacio a la edición de la Soka Gakkai de Nichiren Daishonin Gosho Zenshu (Obras completas de Nichiren Daishonin), Toda Sensei escribió: «Mi oración y mi deseo perpetuo es que estas preciadas escrituras se difundan a los pueblos de Asia y del mundo entero».

Hoy, los escritos del Daishonin se han traducido al inglés, el chino, el español y varios idiomas más. En todo el mundo están surgiendo Bodisatvas de la Tierra dedicados a un activo movimiento de diálogo budista, cada uno en su propia lengua.

Para volver al pasaje que hoy estamos estudiando, el Daishonin escribe como corolario de su profecía sobre la transmisión del budismo hacia el oeste: «¡Cada uno de ustedes, mis discípulos, debe trabajar con diligencia en ello, debe trabajar con diligencia en ello!».36

Tenemos una importante misión. Lo que hagamos de hoy en adelante será decisivo.

PROTAGONISTAS EN LA TRANSMISIÓN DEL BUDISMO DEL SOL

La ensayista norteamericana Hazel Henderson, especialista en el estudio de tendencias futuras que acuñó el concepto de la «era de la luz», propone crear un mundo donde todos ganen. Para que esto ocurra –recalca–, lo esencial no solo es ampliar nuestras redes solidarias, sino comenzar por el despertar espiritual de las personas y hacer de esta toma de conciencia la base. Por eso dice depositar tantas esperanzas en la SGI, cuyo trabajo por la paz, la cultura y la educación se basa en la revolución de la espiritualidad humana.37 

La luz para iluminar el porvenir existe en nuestro propio corazón. Cada uno de nosotros es un protagonista del kosen-rufu mundial.

Como practicantes del budismo del sol, comprometámonos juntos a trabajar más que nunca para iluminar la sociedad, el mundo y el mañana con la luz de la revolución humana, y marquemos un nuevo, rotundo comienzo en nuestra marcha hacia el kosen-rufu, que es la lucha conjunta del maestro y los discípulos.

(Traducción del artículo publicado en la edición de mayo de 2015 de Daibyakurenge, revista de estudio de la Soka Gakkai).


  1. SL, cap. 5, pág. 105. ↩︎
  2. Transmisión del budismo al oeste: Nichiren Daishonin predijo que su budismo del sol se propagaría desde Japón hacia el oeste, regresando a los países por los cuales se había transmitido originariamente, para luego diseminarse al mundo entero. ↩︎
  3. «Tierra de la Luna» (ch. Yüeh-chih) era una forma empleada en China y Japón para designar a la India. En el último tramo del siglo III a. C., una tribu centroasiática llamada Yüeh-chih gobernó una parte de la India. Ya que el budismo ingresó en China a través de este territorio, los chinos consideraban que la tierra de los Yüeh-chih (la Tribu de la Luna) y la India eran una misma cosa. ↩︎
  4. Alusión al desplazamiento aparente de la luna. Aunque el astro se eleva por el este y se pone por el oeste, igual que el sol, a causa de la dirección de su órbita alrededor de la Tierra, cada noche da la impresión de estar un poco más hacia el este, con respecto a la posición que ocupaba en el cielo la noche anterior. ↩︎
  5. WND-2, pág. 936. ↩︎
  6. El monte Minobu está situado en la actual prefectura de Yamanashi. Nichiren Daishonin vivió allí en los últimos años de su vida, desde mayo de 1274 hasta septiembre de 1282. Allí se consagró a formar a sus discípulos, a dirigir las tareas de propagación y a escribir tratados doctrinales. ↩︎
  7. Persecución de Atsuhara: Sucesión de amenazas y actos de violencia perpetrados contra los seguidores del Daishonin en la aldea de Atsuhara, distrito Fuji de la provincia de Suruga (actualmente, zona central de la prefectura de Shizuoka), que comenzaron en 1275 y persistieron hasta 1283, aproximadamente. En 1279, veinte campesinos fueron injustamente arrestados e interrogados por Hei no Saemon, jefe interino del Departamento de Asuntos Policiales y Militares. Este los presionó para que renunciaran a la fe, pero ni uno solo claudicó en sus convicciones. Al poco tiempo, Hei no Saemon mandó ejecutar a tres de ellos. ↩︎
  8. Véase WND-2, pág. 936. ↩︎
  9. Sobre la profecía del Buda, en END, págs. 422-423. ↩︎
  10. SL, cap. 13, pág. 190. ↩︎
  11. Myoho-renge-kyo se escribe con cinco ideogramas chinos, mientras que Nam-myoho-renge-kyo se escribe con siete (namu o nam se compone de dos caracteres). En sus escritos, el Daishonin a menudo usa Nam-myoho-renge-kyo como sinónimo de Myoho-renge-kyo. ↩︎
  12. WND-2, pág. 931. ↩︎
  13. Se pueden encontrar más detalles en IKEDA, Daisaku: La nueva revolución humana, Vols. 3 y 4, Rivas-Vaciamadrid: Ediciones Civilización Global, 2010, págs. 7-47 (capítulo «La transmisión hacia el oeste»). ↩︎
  14. CHANDRA, Lokesh y Daisaku IKEDA: Toyo no Tetsugaku o Kataru (Diálogo sobre las filosofías de Oriente), Tokio: Daisanbunmei-sha, 2002, pág. 30. La cita pertenece a una parte del diálogo no incluida en la traducción del libro al inglés. ↩︎
  15. Vehículo único: Vehículo del Buda, vehículo único de la budeidad o vehículo supremo. Alusión a la enseñanza más elevada y suprema de todas las que expuso el Buda, capaz de guiar a todos los seres a la iluminación; es decir, el Sutra del loto. ↩︎
  16. Bodisatva Jamás Despreciar: bodisatva descrito en el capítulo homónimo del Sutra del loto, que es Shakyamuni en una existencia anterior. Este bodisatva se inclinaba en respetuosa reverencia ante las cuatro clases de creyentes: monjes, monjas, laicos y laicas, y los saludaba diciendo: «Siento profundo respeto por vosotros. Jamás osaría trataros con desprecio o arrogancia. ¿Y por qué? Porque todos practicaréis el Camino del bodisatva y entonces seréis capaces de conseguir la Budeidad». SL, cap. 20, pág. 264. Sin embargo, la respuesta de las personas arrogantes era atacarlo con palos y varas, y apedrearlo. El sutra explica que su práctica de respetar la naturaleza de Buda en cada persona fue la causa que le permitió lograr la budeidad. ↩︎
  17. WND-2, pág. 936. ↩︎
  18. Ib. ↩︎
  19. Ib. ↩︎
  20. En Sobre la profecía del Buda, el Daishonin escribe: «El gran maestro Miao-lo afirma: “¿Acaso no significa esto que el budismo se ha perdido en la India, su país de origen, y que debe buscárselo en las regiones circundantes?”. Así pues, en la India el budismo ya no existe. Durante los ciento cincuenta años transcurridos aproximadamente desde que los bárbaros del norte invadieron la capital oriental en tiempos del emperador Kao-tsung, tanto el budismo como la autoridad imperial se extinguieron en la China» (END, pág. 422). ↩︎
  21. WND-2, pág. 936. ↩︎
  22. En Sobre la reconvención a Hachiman, el Daishonin escribe: «Y si yo, Nichiren, observando esta situación con mis propios ojos pretendiera ignorarla y me abstuviera de denunciarla, debería yo también sumarme a los que han caído en el infierno. Aun sin haber cometido tales faltas por mí mismo, debería ser condenado a vagar por los grandes infiernos Avichi [es decir, los infiernos del sufrimiento incesante] en los mundos de las diez direcciones. En tal caso, ¿podría no hablar, aunque ello pudiera costarme la vida?». WND-2, pág. 934. ↩︎
  23. WND-2, pág. 934. ↩︎
  24. Tres obstáculos y cuatro demonios: Diversos obstáculos e impedimentos que buscan obstruir la práctica del budismo. Los tres obstáculos son: 1) el obstáculo de los deseos mundanos; 2) el obstáculo del karma; 3) el obstáculo de la retribución. Los cuatro demonios son: 1) el impedimento de los cinco componentes; 2) el de los deseos mundanos; 3) el de la muerte; 4) el del Rey Demonio. ↩︎
  25. Tres enemigos poderosos: Tres clases de personas arrogantes que persiguen a quienes propagan el Sutra del loto en la época malvada posterior a la muerte del Buda. Están descritos en la estrofa final del capítulo «Aliento a la devoción» (13.º) del Sutra del loto. Miao-lo los tipificó en tres categorías: 1) laicos arrogantes; 2) sacerdotes arrogantes; 3) falsos venerables arrogantes. ↩︎
  26. WND-2, pág. 936. ↩︎
  27. SL, cap. 20, pág. 265. ↩︎
  28. Durante su encuentro en el edificio del Seikyo Shimbun, en Shinanomachi, Tokio, el 13 de diciembre de 1989. ↩︎
  29. «The Minor Chapter» (14. Dhammika Sutta en el capítulo menor), The Sutta-Nipata, trad. por H. Saddhatissa, Surrey, Reino Unido: Curzon Press, 1994, pág. 44. ↩︎
  30. Las tres clases de tesoros, en END, pág. 893. ↩︎
  31. Véase WND-2, pág. 936. ↩︎
  32. SL, cap. 21, pág. 273. ↩︎
  33. Ib. ↩︎
  34. Nikko Shonin (1246-1333): Discípulo directo y sucesor de Nichiren Daishonin. Fue el único de los seis sacerdotes principales que mantuvo fielmente el espíritu de su maestro. Decidió ser discípulo del Daishonin a temprana edad y le prestó servicio con devoción hasta el punto de acompañarlo al destierro en Sado. Cuando el Daishonin se retiró al monte Minobu, Nikko enfocó su energía en las actividades de propagación dentro de la provincia de Suruga y también en las regiones cercanas. Tras la muerte del Daishonin, los demás sacerdotes principales empezaron a tomar distancia de las enseñanzas de su maestro. A raíz de ello, Nikko decidió tomar distancia de ellos. Se estableció en Suruga, en el distrito Fuji, donde dedicó el resto de su vida a proteger y propagar las enseñanzas del Daishonin, y a forjar a sus discípulos. ↩︎
  35. «Gonin Shoha Sho» (Sobre la refutación a los cinco sacerdotes), en GZ, pág. 1613. ↩︎
  36. WND-2, pág. 936. ↩︎
  37. HENDERSON, Hazel y Daisaku IKEDA: Planetary Citizenship: Your Values, Beliefs, and Actions Can Shape a Sustainable World (La ciudadanía planetaria: tus valores, creencias y acciones pueden crear un mundo sostenible), Santa Mónica: Middleway Press, 2004, pág. 173. ↩︎