El valor de perseverar en mis metas
Shogo Mori | Valencia
Nací en Japón y vivo en Valencia desde hace dos años. Soy la tercera generación de practicantes budistas en mi familia. Estudié en la Escuela Soka de Kansai y en la Universidad Soka de Estados Unidos. Soy médico de profesión, lo que siempre fue mi sueño. Sin embargo, por dificultades financieras, después de graduarme de la Universidad Soka, abandoné esta meta y me enfoqué en un Máster en Pedagogía de Idiomas en Londres. Allí supe de programas asequibles de medicina en los países de Europa del Este; retomé mi sueño y conseguí licenciarme en la Universidad de Medicina de Sofía, Bulgaria. Después, me mudé a España con mi marido para empezar nuestra nueva vida aquí.
Para trabajar como médico en España, tuve que homologar mi título universitario. Este proceso llevó mucho más tiempo de lo que esperaba. Después de un año y medio y tres millones de daimoku durante la espera, finalmente recibí mi homologación en octubre pasado.
Aunque fue una lucha muy larga, cada momento significó una gran oportunidad en mi revolución humana. Muchos miembros me apoyaron con su daimoku y me alentaban cada vez que nos veíamos en las reuniones. Cada aliento y actividad me ayudaron a mantener mi juramento por el kosen-rufu en Valencia. Nunca podré agradecer suficientemente a estas personas por su apoyo, así que ahora tengo la determinación aún más profunda de contribuir al bienestar de Valencia.
Además, gracias al proceso de homologación pude transmitir la práctica a varias personas. Al principio, tenía dificultades para recopilar documentación porque necesitaba que alguien la recogiera en persona en Bulgaria. Afortunadamente, una amiga me ayudó a conseguir estos documentos. A raíz de eso empezamos a hablar más frecuentemente y, cuando visité Bulgaria en octubre, después de haber obtenido la homologación, quedé con ella, le hablé de la práctica y le conté los beneficios de esta lucha en la que ella me había ayudado. Ahora hace daimoku dos veces al día y está aprendiendo el gongyo. Además, les transmitió este budismo a su hija y tres amigas, y ahora siguen avanzando con su práctica diaria.
Antes de mudarme a Valencia, hice a Ikeda Sensei el juramento de que, como médico basado en la filosofía budista, haría contribuciones positivas a la sociedad y cumpliría mi misión del kosen-rufu en Valencia. Ahora, con los documentos necesarios, mi nueva vida está comenzando. Voy a desafiarme en mi carrera, las actividades de la Soka Gakkai y a que surjan muchos nuevos compañeros de práctica en Valencia. Habrá muchos desafíos y obstáculos, pero Toda Sensei decía: «Tienes que enfrentar problemas en la vida. Solo cuando hagas frente a dificultades podrás comprender la fe y adquirir grandeza».[1]
Pase lo que pase, basado en la fe, voy a seguir avanzando con alegría, renovando mi juramento por el kosen-rufu en cada momento. ¡Muchas gracias!
[1] ↑ IKEDA, Daisaku et al.: La sabiduría del «Sutra del loto», vol. 1, Rivas-Vaciamadrid: Ediciones Civilización Global, 2016, pág. 32.
