Curso de Jóvenes de la SGI en el cincuentenario

Hacia 2030 y 2075


En la ceremonia de apertura, compañeros de sesenta países festejaron la oportunidad de participar juntos en el Curso de Jóvenes de la SGI | Foto: Seikyo Shimbun

Entre el 2 y el 8 de septiembre, la ciudad de Tokio recibió en sus brazos a 260 jóvenes de 60 países y territorios de todo el mundo. Todos ellos habían viajado –en muchos casos grandes distancias, y algunos durante varios días– para participar en el Curso de Jóvenes de la SGI.

La edición de 2025 de esta actividad largamente establecida poseía un significado especial, al tener lugar el cincuentenario de la SGI. Esto hizo de ella una oportunidad no solo para conmemorarlo, sino también para afirmar la determinación de los asistentes hacia los próximos cincuenta años del kosen-rufu global.

El 60 % de quienes participaban lo hacía por primera vez. Ese fue el caso de los cinco representantes de la SGEs: Johanna Domínguez, Carlo Fiorentino, Igor Lippolis, Mireia Muñoz y Carla Pérez. Empezando por el cálido recibimiento de que fueron objeto y por la visita el día 3, junto a los demás miembros de Europa, de instituciones culturales y educativas fundadas por Daisaku Ikeda, los representantes de España pudieron encontrar el corazón del maestro a través de sus discípulos y de su obra.

Ya en la ceremonia inaugural del curso, celebrada el 4 de septiembre por la mañana en Shinanomachi (Tokio), jóvenes de distintos continentes compartieron informes sobre el avance del kosen-rufu en sus países, así como experiencias, determinaciones y expresiones artísticas. El mismo día por la tarde, el director general de la SGI, Yoshiki Tanigawa, impartió una conferencia de estudio sobre el gosho La herencia de la Ley suprema de la vida, a la que siguió una sesión de preguntas y respuestas. Completaron la programación del día una visita a la sede del Seikyo Shimbun  y reuniones de diálogo.

Al día siguiente, el vicepresidente ejecutivo de la Soka Gakkai, Hiromasa Ikeda, disertó sobre La nueva revolución humana. Durante la sesión, subrayó el valor de la novela como legado de Ikeda Sensei a sus discípulos, y como texto a través del cual se puede mantener un diálogo constante con el maestro. Por la tarde, los asistentes al curso participaron en una solemne ceremonia de gongyo en la Sede del Gran Juramento del Kosen-rufu. A continuación, visitaron el Centro Soka de la Mujer.

El sábado 6 tuvo lugar un acontecimiento muy esperado: los jóvenes tomaron parte en la 8.ª reunión de la sede central para responsables de la Soka Gakkai, en el Auditorio Toda de Sugamo (véase la noticia en esta sección). Otra actividad destacada tuvo lugar al día siguiente, cuando los asistentes al curso se distribuyeron en grupos para participar en encuentros de intercambio con miembros de diversas localidades cercanas. Los jóvenes de Europa fueron a Shinagawa. Además, visitaron el Centro Cultural de Kanagawa (véase la entrega de esta sección de marzo pasado).

Los jóvenes europeos interpretaron la canción «Be the light!» en la reunión de intercambio en que tomaron parte, en Shinagawa | Foto: Seikyo Shimbun

El último día del curso, se realizaron reuniones por departamento. Las jóvenes abordaron con responsables del Departamento de Mujeres de la SGI temas como el poder del daimoku, la gratitud hacia los padres y los retos de sostener la práctica. Los hombres jóvenes dialogaron con representantes de la SGI sobre la fe, la gratitud al maestro o la superación de obstáculos como la pereza y la arrogancia.

La ceremonia de clausura estuvo presidida por Minoru Harada, quien profundizó en el significado de la fecha en que se celebraba (el 8 de septiembre). En la cena conmemorativa que siguió, los compañeros y compañeras  de todos los continentes sellaron el curso con diálogos, música y actuaciones llenos de energía  juvenil y de renovada determinación hacia el centenario de la Soka Gakkai, en 2030.

Vídeo de resumen del curso