La dignidad de la vida, punto de partida del desarme nuclear
Desde el Departamento de Estudiantes de la SGEs
Este año los estudiantes de la SGEs continuaremos profundizando en las propuestas de paz de nuestro maestro Daisaku Ikeda. En particular, nos centraremos en el desarme nuclear, eje fundamental del compromiso por la paz de la Soka Gakkai. Lo hacemos con la determinación de asumir aún más como propia la misión de construir una sociedad pacífica, comenzando por el desarme interior de cada uno de nosotros.
Desde la perspectiva del humanismo budista, las armas nucleares constituyen una amenaza absoluta a la dignidad de la vida. No se trata únicamente de su capacidad destructiva, sino de lo que representan: una forma de pensar que justifica la aniquilación masiva en nombre de la seguridad o el poder. Ikeda Sensei lo expresa con claridad: «Las armas nucleares personifican el mal absoluto, una amenaza al derecho a la existencia que posee la humanidad».1
Esta idea nos interpela como individuos y nos invita a preguntarnos: ¿qué relación tiene el desarme nuclear con mi propia vida?
El desarme nuclear es inseparable de la transformación interior de cada persona, es decir, de nuestra revolución humana. La abolición de las armas nucleares no puede lograrse únicamente mediante acuerdos o tratados internacionales; requiere también un cambio profundo en la manera en que los seres humanos nos relacionamos con el miedo, el conflicto y los unos con los otros.
En su propuesta de paz de 2014, Ikeda Sensei profundiza en esta idea al señalar que la tarea de construir un mundo libre de armas nucleares significa mucho más que eliminar estos dispositivos de la faz de la tierra. Se trata, ante todo, de un proceso que compromete el esfuerzo personal de cada individuo por crear una nueva era de paz y convivencia creativa, condición indispensable para una sociedad global sostenible y para que las generaciones futuras puedan vivir disfrutando plenamente de su dignidad humana.2
Así, el desarme comienza en lo más cercano: en nuestra vida diaria, en la forma en que pensamos, hablamos y actuamos. Comienza cuando elegimos el diálogo frente a la confrontación, cuando cuestionamos las lógicas de exclusión y cuando protegemos la dignidad de la vida en nuestro entorno inmediato.
Por ello, de cara a nuestros próximos encuentros, nos desafiaremos a leer juntos la sección «Por un mundo sin armas nucleares» de la propuesta de paz de 2014, con el objetivo de compartir reflexiones e impresiones sobre este tema crucial.
Como punto de partida para el diálogo, planteamos las siguientes preguntas relacionadas con nuestro propio desarme interior:
- ¿Cómo gestiono sentimientos como el miedo o la ira en mi vida?
- ¿De qué manera puedo fomentar dinámicas de diálogo en mi entorno?
- ¿Cómo puedo proteger la dignidad de la vida, empezando por quienes me rodean?
Estudiantes, ¡avancemos juntos este año hacia una cultura de paz auténtica, construida desde la vida de cada uno de nosotros!
- IKEDA, Daisaku: Por la competencia humanitaria: Una nueva corriente en la historia, Rivas-Vaciamadrid: Ediciones Civilización global, 2009, pág. 47.
- Véase IKEDA, Daisaku: La creación de valor como factor de cambio global: Construir sociedades sostenibles y resilientes, Rivas-Vaciamadrid: Ediciones Civilización global, 2014.
