¡Seamos faros del cambio!

Desde el Departamento de Estudiantes de la SGEs


¡Jóvenes del Departamento de Estudiantes! Juntos, comencemos este nuevo curso con determinación y energía renovadas, continuando el desafío de leer las propuestas de paz de nuestro maestro, Daisaku Ikeda, como hemos venido haciendo desde el año pasado.

De aquí al final del año, vamos a profundizar en la construcción de una identidad firme que respete y valore la dignidad de la vida. Para ello, nos proponemos el reto de leer en los próximos dos meses la propuesta de paz de 2022: «Transformar la historia humana: Un haz de luz hacia la paz y la dignidad».

UNA CONCIENCIA SOLIDARIA DE ALCANCE GLOBAL

En un mundo donde aún se manifiestan conflictos de diferente índole, Ikeda Sensei nos alienta a poder adoptar un enfoque positivo y poner en el centro la dignidad de la vida de cada persona, superando todas las barreras para pasar de un clima pesimista a uno de cooperación recíproca. En la propuesta de paz de 2022, menciona las palabras del Daishonin que aseguran:

Cuando uno, en mitad de la noche, enciende un farol para alguien, la luz no solo alumbra a esa persona sino también a uno mismo. Del mismo modo, cuando uno revitaliza el aspecto de alguien, también mejora su propio semblante; cuando da vigor a otro, acrecienta sus propias fuerzas, y cuando prolonga la vida de otra persona, también extiende la duración de su propia vida.[1]

Y reflexiona:

Si, con este espíritu de cuidar a los propios y a los ajenos, creamos un nuevo círculo virtuoso, será más factible superar el actual clima de pesimismo, a medida que más naciones se sumen a la tarea colectiva de cooperar y de prestar asistencia recíproca. Este es el camino que nos permitirá establecer una conciencia solidaria global. Lo que necesitamos, precisamente, es la visión esclarecida y mancomunada de proteger la vida de todas las personas por igual y sin ningún tipo de discriminación, cualquiera sea su nacionalidad o el lugar donde se encuentren.[2]

Proyectemos entonces esa luz que, al brillar para otros, ilumina también el propio camino. Que cada paso en este desafío de estudio y acción sea una oportunidad para fortalecer nuestra identidad como jóvenes capaces de abrir horizontes de esperanza. Si hacemos de la dignidad de la vida nuestro faro, podremos transformar la desconfianza en solidaridad y el pesimismo en energía creadora.

¡Sigamos avanzando juntos, con valentía y alegría, como agentes de cambio y constructores de una paz duradera!


[1] ↑ WND-2, pág. 1006. [2] ↑ IKEDA, Daisaku: Transformar la historia humana: Un haz de luz hacia la paz y la dignidad, Rivas-Vaciamadrid: Ediciones Civilización Global, 2022, pág. 23.