Con la aspiración de construir familias armoniosas
«No hay tesoro más grande que un hijo». Esta frase de Nichiren Daishonin resonó en el tercer encuentro de madres y padres de niños en edad de educación primaria o secundaria obligatoria, celebrado en línea el 19 de septiembre.
Participaron más de 120 progenitores motivados por el deseo de fortalecer su fe y asegurar la felicidad de sus hijos. Tras una presentación de las principales actividades y del espacio dedicado a niñas, niños y adolescentes en las reuniones de diálogo y en la revista Civilización Global, una madre compartió su experiencia de revolución humana y de transformación familiar.
A continuación, una sesión de estudio se centró en la primera de las cinco guías eternas de la Soka Gakkai: «Fe para una familia armoniosa», el punto de partida para la paz. El estudio destacó la importancia de fomentar el respeto mutuo y contribuir positivamente a la sociedad, al tiempo que se forjan sucesores que actúen de la misma manera. Y concluyó con un aliento a perseverar en la oración y a no dejar de creer en el potencial de los hijos.
La reunión se cerró animando a madres y padres a renovar, cada día, el compromiso de construir la armonía familiar.
