En Milán

Del 1 al 3 de agosto, unos 340 jóvenes de 29 países se reunieron en Milán para participar en un curso de jóvenes de la Soka Gakkai de Europa.
Los participantes estuvieron acompañados por los corresponsables de la organización en el continente, Suzanne Pritchard y Robert Harrap, y, de manera extraordinaria, por una delegación de jóvenes de Japón compuesta por Hiroko Ogushi y Hideaki Yanashima, responsables de los departamentos de Mujeres Jóvenes y de Hombres Jóvenes de la Soka Gakkai y de la SGI, y Mitsuhiro Abe, vicerresponsable del Departamento de Hombres Jóvenes de la Soka Gakkai.
El curso, que tuvo por tanto un carácter de intercambio, contó con varias sesiones de estudio. Con un ambiente alegre y rebosante de pasión juvenil, se trataron temas como el shakubuku, la importancia de creer en el otro y el poder del aliento personal como medio para revitalizar la sociedad.
Tras cada sesión de estudio, se realizaron reuniones de diálogo en pequeños grupos. Estas brindaron oportunidades para seguir profundizando en los temas estudiados, a la vez que para forjar vínculos personales. Incluso, los responsables del Comité de Jóvenes de Europa y de Japón compartieron sus inicios en la práctica y experiencias de fe en una reunión de diálogo desde el escenario.
También relataron inspiradoras experiencias de fe desde el escenario, en franjas dedicadas a ello, varios de los participantes. Y no faltaron momentos dedicados a la expresión artística.
Finalmente, como demostración de la decisión de los jóvenes de construir un mundo pacífico aun en medio de un contexto global de tensiones crecientes, representantes de diversos países compartieron vivificantes informes de avances locales: desde festivales celebrados en organizaciones consolidadas hasta la creación de entidades locales de la Soka Gakkai en países o regiones donde antes no existían.
Las sesiones de preguntas y respuestas, que abordaron temas como el desarrollo de valores humanos y la esencia de la unión y de la paz, coronaron la experiencia de los participantes, quienes –a tono con la campaña de la Soka Gakkai en el continente– dieron un nuevo «paso por la paz», orgullosos de integrar «una Europa con Sensei».

