Asumamos el desafío de crear una realidad nueva

Una propuesta global


El 8 de septiembre de 1957, frente a 50 000 jóvenes de la Soka Gakkai reunidos en Yohokama, Josei Toda lanzó su famosa declaración por la abolición de las armas nucleares.[1] De este modo, transmitió a la juventud la misión de hacer realidad un mundo libre de este armamento. Coincidiendo con el aniversario de esa histórica declaración, cada joven de la SGEs tiene la oportunidad de reafirmar su compromiso en contra de la guerra y de ratificar el empeño en hacer su revolución humana y transformar su entorno basándose en la fe. La juventud de la SGEs, tras las asambleas #DespiertaPaz de junio,[2] en julio dio un nuevo paso adelante: en un acto conmemorativo celebrado en el 80.º aniversario del lanzamiento de las bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki –realizado el 26 de julio en el Centro Cultural Soka–, presentó una declaración por la paz que decía:

Tal como nos anima Daisaku Ikeda, en su propuesta de paz del año 2000:

Los problemas que hoy enfrenta la humanidad son abismales, por su complejidad y su hondura. Aunque cuesta ver por dónde –o cómo– empezar, por ningún motivo debemos caer en el cinismo o en la parálisis. No caigamos en la tentación de adaptarnos pasivamente a la realidad actual; por el contrario, asumamos el desafío de crear una realidad nueva.[3]

Con esta clara guía, reafirmamos nuestra misión, como personas comunes, de transformar la realidad que habitamos. Nos comprometemos hoy y aquí a hacer realidad la sociedad pacífica que anhelamos mediante el esfuerzo concreto de tomar conciencia nosotros mismos de nuestra capacidad a la vez que emprendemos diálogos incansables para que otros también reconozcan su potencial innato. Al mismo tiempo, pensamos y ponemos en práctica medidas concretas en nuestros propios campos de acción, en nuestra vida cotidiana, para crear una red solidaria de ciudadanos comunes que se vuelvan agentes de cambio en sus comunidades. Lo declara Daisaku Ikeda en la propuesta antes citada:

El espíritu humano está dotado de las cualidades para transformar aun las circunstancias más adversas, crear valor y hallar un sentido más profundo a las dificultades. Cuando cada persona haga florecer esta ilimitada capacidad espiritual, y cuando los ciudadanos anónimos se unan con el compromiso de generar cambios positivos, sin falta surgirá una cultura de paz y será el comienzo de un siglo de la vida.[4]

Como vivo ejemplo de alguien que no se resigna pasivamente a la realidad, a continuación se presenta la experiencia de una joven que se está empeñando en la creación de algo nuevo.


Lee acerca de los pasos de revolución humana de Lorena Sánchez, de Zaragoza

[1] ↑ Para más información, véase <https://www.sokaglobal.org/es/resources/study-materials/commemorative-dates/september-8-declaration-calling-for-the-abolition-of-nuclear-weapons.html>.

[2] ↑ Véase CG, n.º 244, agosto de 2025, sección «Jóvenes 2030».

[3] ↑ IKEDA, Daisaku: «La paz por medio del diálogo: Es tiempo de conversar. Reflexiones sobre una cultura de paz», en <https://www.daisakuikeda.org/es/sub/resources/works/props/peace-proposal-2000.html>.

[4] ↑ Ib. pág. 19.

[5] ↑ IKEDA, Daisaku: La nueva revolución humana, vols. 19 y 20, Rivas-Vaciamadrid: Ediciones Civilización Global, 2020, pág. 266.