En la Campaña de Osaka de 1956, cuya historia y claves venimos tratando en esta sección, mayo fue decisivo. Con la voluntad de seguir ofreciendo inspiración para la iniciativa «Mi campaña de Osaka», impulsada por la SGEs en este 60.º aniversario, profundizamos en el significado de lo logrado aquel mes.
Este artículo enlaza con la entrega anterior de la sección
La década de 1950 fue, para la Soka Gakkai, una época de expansión en todo Japón. Desde el anuncio por Josei Toda de su compromiso de que la organización llegara a integrar a 750 000 familias –anuncio que hizo al asumir su presidencia, el 3 de mayo de 1951–, miembros de todo el país adoptaron como propia esa meta y se esforzaron desinteresadamente en contribuir a su realización. En ese contexto, y con espíritu de competencia humanística,1 cada mes se compartían los logros de cada área.
En la reunión mensual de responsables de la Soka Gakkai que se celebró el 31 de mayo de 1956, cuando se anunciaron los avances durante ese mes, Osaka destacó por encima de todos los demás lugares de Japón: habían ingresado en la organización, tan solo en ese período, 11 111 familias. La siguiente área con mayor crecimiento había sido el distrito general Kamata.2
Aquel resultado tan impresionante había sido fruto de los esfuerzos realizados, también, en los meses previos, que hemos venido tratando en esta serie.3
«A MEDIDA QUE AVANZA LA PRÁCTICA Y MEJORA LA COMPRENSIÓN…»
Un pasaje de los escritos de Nichiren Daishonin, hoy célebre, alude a las funciones que tratan de impedir el progreso del budismo, así como a la actitud que se debe desplegar ante ellas: «A medida que avanza la práctica y mejora la comprensión, comienzan a surgir los tres obstáculos y los cuatro demonios de manera confusa, pugnando entre sí por interferir. […] Uno no debería dejarse influenciar ni atemorizar».4
Daisaku Ikeda citó esas palabras de la Carta a los hermanos en una reunión general celebrada aquel 3 de mayo. De acuerdo con ellas, era de esperar que el impulso que había cobrado el movimiento por la revolución humana y el kosen-rufu en Kansai encontrara oposición. Pero ¿qué forma tomaría? ¿Cuál sería la «manera confusa»?
[De acuerdo con las enseñanzas budistas,] era de esperar que el impulso que había cobrado el movimiento por la revolución humana y el kosen-rufu en Kansai encontrara oposición. Pero ¿qué forma tomaría?
Entre aquellos tres obstáculos y cuatro demonios –mencionados en el Sutra del nirvana y en el Tratado sobre la gran perfección de la sabiduría de Nagarjuna–, el más destacado es el «Rey Demonio del Sexto Cielo». En su afán de obstruir la práctica budista, se caracteriza por valerse de funciones subsidiarias.
Durante la Campaña de Osaka, tras hacerse notorio el dinamismo del movimiento Soka,5 este empezó a ser hostigado por los medios de comunicación y las fuerzas de seguridad. Así, el 15 de mayo de 1956, seis jóvenes pertenecientes a la Soka Gakkai fueron arrestados bajo cargos falsos y sometidos a interrogatorio. El mismo día, un periódico local publicó un artículo en el que acusaba a la organización de utilizar «métodos de presión» para ganar adeptos y anunciaba que, tras una investigación secreta que venía desarrollándose desde hacía meses, la policía había obtenido pruebas para ese arresto. En la edición vespertina del mismo diario se citaba a un funcionario policial al afirmar que la investigación podría conducir a los escalones más altos de la organización.
Además de los tres obstáculos y los cuatro demonios, las escrituras budistas categorizan otros oponentes a la enseñanza: los «tres enemigos poderosos», a los que se refiere el capítulo «Aliento a la devoción» del Sutra del loto. El tercero de esos enemigos (o clases de enemigos) del budismo corresponde a sacerdotes respetados por el público en general que, por temor a perder fama y fortuna, inducen a las autoridades seculares a perseguir a los devotos del sutra. Lo cierto es que, en esa primavera de 1956, se dieron claros indicios de que otras escuelas religiosas establecidas habían alimentado las sospechas de la prensa y la policía en Osaka, al considerar que el impresionante crecimiento de la Soka Gakkai ponía en riesgo sus intereses.6

INTERPRETAR LOS OBSTÁCULOS A LA LUZ DEL GOSHO
El mismo 15 de mayo de 1956, Josei Toda tenía previsto impartir una sesión de estudio en la capital de Kansai. Centrándose en el gosho7 Sobre los presagios, aprovechó la oportunidad para aclarar a los asistentes:
Aquí en Osaka, ustedes han estado haciendo shakubuku de todo corazón, propagando las enseñanzas del Sutra del loto. Así, es natural que se manifiesten presagios. Las recientes detenciones de las que informan los periódicos, por muy absurdas que nos parezcan, son presagios que dan muestra de la clase de tribulaciones que tendremos que sufrir en nuestra causa por el sutra. Estas penurias son motivo de gloria y honor. Y puedo asegurarles que todos los que hoy están bajo arresto saldrán en libertad, sanos y salvos.8
El joven Ikeda sabía que la situación podía tener, en cualquier caso, un impacto emocional en los miembros de la Soka Gakkai en Osaka, que se estaban dedicando con tanta sinceridad al budismo y a su transmisión siendo ellos mismos jóvenes en la práctica, en la mayor parte de los casos. Pronto tuvo noticias de que la preocupación estaba empezando a afectar a algunos responsables de la organización y a reflejarse en las reuniones de diálogo. Era comprensible: no se sabía cómo hacer frente a ataques sin precedentes.
De ahí que fuera preciso volver a los escritos de Nichiren Daishonin, una y otra vez y profundizando más en cada oportunidad. Para maestro y discípulo, «leer el Gosho» significaba, en realidad, «leer a la luz del Gosho» los acontecimientos de la sociedad y el corazón de las personas.9
Así que, de nuevo en la mañana del 17 de mayo, Ikeda Sensei realizó el gongyo con los máximos responsables del distrito general Osaka y, seguidamente, los alentó con calidez y rigor a la vez, basándose en la enseñanza del Daishonin:
Recuerden el pasaje del Registro de las enseñanzas transmitidas oralmente que dice: «Quien propague este Sutra del loto deberá hacerlo entendiendo que enfrentará dificultades».10 […]
En el Gosho, Nichiren Daishonin nos advierte: «En ese momento, invariablemente aparecen los tres obstáculos y los cuatro demonios; pero cuando ello sucede, los sabios se regocijan, mientras que los necios se echan atrás».11 ¿Ustedes qué son, sabios o necios? Nichiren Daishonin enseñó a sus discípulos cómo enfrentar la adversidad durante la persecución de Atsuhara y, en una carta titulada Sobre las persecuciones acaecidas al venerable, los instó: «Cada uno de ustedes debe armarse del coraje de un león rey y jamás sucumbir a las amenazas de nadie. El rey león no teme a las demás bestias, ni tampoco lo hacen sus cachorros. Los que actúan contra la Ley son como zorros que chillan, pero los seguidores de Nichiren son como leones que rugen».12
Para ser leones rugientes, es decir, discípulos de Nichiren, debemos negarnos a ceder ante la persecución, el insulto o la calumnia. Como un verdadero león, Nichiren Daishonin jamás se dejó abatir. Como él, durante la Segunda Guerra Mundial, tanto nuestro fundador Tsunesaburo Makiguchi como nuestro maestro, Josei Toda, sobrevivieron a terribles castigos para que nuestra organización llegara a ser lo que conocemos hoy, y para permitirnos realizar esta brillante campaña en el área de Kansai. La suerte de los 45 000 miembros de la Soka Gakkai de Osaka reposa en nuestros hombros. Por su bien, debemos desvanecer las fuerzas demoníacas esgrimiendo la espada de la fe.13
Gracias a esta explicación, los responsables de la Soka Gakkai en Osaka comprendieron por primera vez el verdadero significado de estos pasajes del Gosho. Sensei agregó: «No debemos permitir que nuestros miembros vacilen en la fe, ya que esto equivale a impedirles llegar a ser felices. […] Orienten a los miembros de tal forma que su fe no se vea influida por nada».14
Nichiren Daishonin enseñó a sus discípulos cómo enfrentar la adversidad […]: «Cada uno de ustedes debe armarse del coraje de un león rey y jamás sucumbir a las amenazas de nadie».
Los jóvenes arrestados fueron liberados entre el 18 y el 25 de mayo. La policía siguió abusando de su poder y protagonizando actos de acoso a miembros de la Soka Gakkai, que llevaron a la organización a presentar una queja formal el 4 de junio, sin dejar de «regocijarse» por estar actuando de acuerdo con las enseñanzas. Estos acontecimientos hacen que el avance que condensa la memorable cifra de 11 111, logrado en medio de formidables desafíos, resulte aún más significativo.
LAS MUJERES Y EL GOSHO EN LA CAMPAÑA DE OSAKA
Sin duda, una de las claves del éxito de la Campaña de Osaka de 1956 fue el empoderamiento de las mujeres. En un Japón que otorgaba a la población femenina un papel secundario, y que de ese modo hacía que los problemas propios de la posguerra pesaran aún más sobre ellas, se lanzaron a apoyar a compañeras que también sufrían. Con ellas leyeron los escritos de Nichiren Daishonin, animadas por el vínculo con su maestro, y de ese modo tomaron contacto –muchas de ellas, por primera vez– con la idea de la igualdad.
«Entre aquellos que propagan los cinco caracteres de Myoho-renge-kyo en el Último Día de la Ley, sean hombres o mujeres, no debería existir ningún tipo de discriminación. Si no fueran Bodhisattvas de la Tierra, no podrían entonar el daimoku».15 Entrevistadas años después, varias participantes en la Campaña de Osaka señalaron que el estudio de este pasaje marcó un antes y un después en sus vidas y en su práctica budista.
Kimiko Uda, cuyo marido era exmilitar y tenía un carácter encastillado, escuchó esas palabras en su primera reunión de diálogo, en plena campaña, y declaró que «no podía quitar los ojos de la frase “sean hombres o mujeres, no debería existir ningún tipo de discriminación”».
Setsuko Umemoto recordó: «Me conmocionó reafirmar que hombres y mujeres podían orar al Gohonzon con un mismo corazón y propagar la ley para servir a las personas». Además, señaló otros fragmentos del Gosho que la marcaron profundamente: «Lo que determina el vuelo de la flecha es la potencia del arco; lo que controla el movimiento de las nubes es el poder del dragón; y lo que guía los actos del marido es la fortaleza de la esposa».16 «Así pues, si [su marido] Toki ha podido venir hasta aquí a visitarme, ha sido gracias al apoyo de usted. […] Ahora que estoy reunido con Toki, siento como si la estuviera viendo a usted».17
Las palabras del Daishonin representaban un reconocimiento del potencial de las mujeres y una loa a sus contribuciones, en una sociedad que tendía a invisibilizarlas. Su estudio revitalizó a incontables de ellas.
(Testimonios recogidos en los números de agosto y septiembre de 2022 de la revista Ushio).
- Competencia humanística: Expresión formulada por Tsunesaburo Makiguchi en su obra Jinsei Chirigaku (Geografía de la vida humana). En ella argumentó que, a diferencia de otras formas de competencia, «los objetivos de la competencia humanística no se centran en el interés particular de quienes la emprenden, sino que procuran mejorar y cuidar la vida propia y la ajena en forma simultánea. En otras palabras, la competencia humanística consiste en elegir caminos provechosos que obren en bien de los demás a la vez que nos beneficien a nosotros; significa participar conscientemente en una vida colaborativa». MAKIGUCHI, Tsunesaburo: Makiguchi Tsunesaburo Zenshu (Obras completas de Tsunesaburo Makiguchi), Tokio: Daisanbunmei-sha, 1996, pág. 399. ↩︎
- Puede leerse profundizarse en el trasfondo en la primera entrega de esta serie, en CGlobal, n.º 250, febrero 2026, en el apartado «Kamata, un antecedente clave». ↩︎
- Véanse las entregas de los tres meses anteriores de esta sección, en los números 250 (febrero), 251 (marzo) y 252 (abril) de CGlobal. ↩︎
- Carta a los hermanos, en END, pág. 525. ↩︎
- Se puede leer sobre la repercusión del evento celebrado en el Estadio de Osaka el 8 de abril de 1956 en la entrega anterior de esta sección, en CGlobal, n.º 252, abril 2026. ↩︎
- Un ejemplo se documenta en la revista Ushio de octubre 2022, que recoge unas declaraciones realizadas en aquel momento por un monje de una escuela budista arraigada:«Un templo se sostiene si tiene unas trescientas familias adscritas. Ahora bien, se dice que [en abril] han ingresado en la Soka Gakkai 9 000 familias de Kansai. Si esto es cierto, significa que, solo en un mes, los números de treinta templos se descuadrarán. Esto supone un gran problema… Después de todo, nosotros debemos defender nuestra subsistencia». Véase también IKEDA, Daisaku: La revolución humana, vol. 10, cap. «Un camino escarpado» (esta obra es inédita en España). ↩︎
- La palabra gosho alude aquí a la obra escrita de Nichiren Daishonin: con minúscula inicial, a un escrito en particular y, con mayúscula inicial, al conjunto de sus escritos. ↩︎
- IKEDA, op. cit. ↩︎
- Testimonio recogido en Ushio, op. cit. ↩︎
- OTT, pág. 97. ↩︎
- Los tres obstáculos y los cuatro demonios, en END, pág. 668. ↩︎
- Sobre las persecuciones acaecidas al venerable, en END, pág. 1042. ↩︎
- IKEDA, op. cit. ↩︎
- Ib. ↩︎
- El verdadero aspecto de todos los fenómenos, en END, pág. 406. ↩︎
- El arco y la flecha, en END, pág. 688. ↩︎
- Ib. ↩︎
